¿Quién ganó las elecciones?
¿Quién ganó las elecciones?

Dos días atrás, el sábado, la posibilidad de una victoria ajustada de Cristina Kirchner sobre Esteban Bullrich hubiese amargado a la mayoría de los militantes de Unidad Ciudadana. No obstante, tras la polémica carga de datos -que permitió que Mauricio Macri diera su discurso cuando el actual ministro de Educación parecía ganar por 7 puntos en Buenos Aires-, el lento y continuo ascenso de CFK en el porcentual de votos difundido, y el actual empate técnico -que permite pensar en una posible victoria ajustada de la ex presidenta cuando se conozcan los datos definitivos-, la sensación resultante fue que entre Cambiemos y Unidad Ciudadana, entre Macri y Cristina, hay un empate técnico.

El oficialismo logró manejar las tapas de los diarios del lunes pero, como un boomerang, la "remontada" de Cristina se le volvió en contra.

A nivel nacional, Cambiemos obtiene el 35,9% de los sufragios, cuando aún resta escrutarse un pequeño porcentaje de las mesas -pero no menor debido al origen geográfico de esos votos- y falta efectuarse el recuento definitivo. No fue un gran resultado para la coalición gobernante que, por primera vez, enfrentó una elección desde la vereda de la gestión. Más bien, parece una cifra modesta para un debut oficial

Aún así, el oficialismo ganó en muchos distritos (10, para ser precisos, que representan al 40% del electorado), ayudado por la dispersión de la oposición.

Anoche, cuando se conocieron los primeros datos, todo indicaba que Cambiemos quedaría al frente en los cinco distritos más populosos. Finalmente, eso sucedió solo en tres (Ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza), tras un incierto empate técnico en Provincia de Buenos Aires y una derrota -leve pero con un porcentaje bajo- en Santa Fe.

Las denuncias sobre cómo se informaron los datos de las PASO (más bien fundadas en qué mesas se dieron a conocer en primer lugar que en la velocidad del conteo) podrán ofuscar a más de un opositor pero es difícil que hagan mella en los votantes de Bullrich.

Si en octubre los votos obtenidos por cada candidato no varían, la coalición encabezada por Mauricio Macri sumaría 17 diputados a los 87 que tiene (sobre un total de 257) y quedaría aún lejos de la mayoría propia. Mientras, el kirchnerismo perdería solo 2 de sus actuales 72. El massismo pasaría de 37 a 23, dejando la impresión de que la tibieza o los discursos basados en encuestas no convencen en tiempos de disputa.

En el Senado, donde los porcentajes de votos no cuentan, sino que solo influye quién gana y quién sale segundo en cada distrito, Cambiemos y sus aliados crecerían de forma más significativa, aunque aún serían la segunda minoría por detrás del kirchnerismo.

El frente gobernante sumaría entre 23 y 24 senadores, frente a sus 17 actuales. El kirchernismo pasaría de 36 a 29 o 30, sobre un total de 72. 

No obstante, las elecciones definitorias serán en octubre y dos meses en la política argentina es un tiempo relevante. 

Más allá de las consideraciones que realice cada espacio sobre los resultados de ayer, los datos duros muestran que la dispersión de votos es la reinante. Con ese mapa, los pescadores desean, más que nunca, que el río siga revuelto para sostener su espacio.