La policía local de Lanús, al mando del secretario de Seguridad del municipio, Diego Kravetz, ya tiene varios antecedentes en su haber: desde entrar a los tiros a un comedor donde había 70 chicos hasta exponer en TV a un nene de 12 años junto al programa PPT de Jorge Lanata.

Esta vez la víctima fue un joven de nombre Lautaro, hijo de una docente de la UNLA. Lautaro venía de desayunar con un grupo de amigos luego de haber ido a bailar.

Su "pecado" fue detenerse a preguntar por qué los policías estaban hostigando a otro joven sobre la calle Piñeyro, a cuadras de la avenida Hipólito Yrigoyen.

A partir de allí comenzó la odisea. Lo obligaron a bajarse del auto y uno de los efectivos le pegó una patada. Cuando respondió con un empujón, otros nueve uniformados se le arrojaron encima y le propinaron varios golpes. Siguieron golpeándolo incluso después de haberlo reducido.

Luego lo llevaron hasta una UPA en Budge, donde un médico firmó un certificado sin siquiera revisarlo, y tras mantenerlo demorado varias horas en la comisaría de Lanús, lo liberaron diciéndole "que se quede tranquilo que la causa no queda en nada".