Foto: CELS
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A más de 50 días de la desaparición forzada de Santiago Maldonado y con un flamante juez en la causa nuevos datos echan luz sobre la trama de encubrimiento que se desarrolló sobre uno de los casos que tienen en vilo al país.

Con toda la carga de sospecha sobre la gendarmería nacional y sin ningún detenido hasta la fecha, el ojo de la justicia, del Gobierno y de los grandes medios de comunicación estuvo puesto en embarrar la cancha con pistas falsas, hipótesis delirantes, e inventigando más a la víctima que a los supuestos victimarios.

Ahora salió a la luz, a raíz de una investigación del periodista Fernando Soriano para Infobae que la Gendarmería habría hecho inteligencia, sin orden judicial, sobre Santiago Maldonado y su familia, luego de su desaparición.

Según surgió del peritaje al teléfono de un alto mando de la fuerza, que sería el jefe del Escuadrón 35 de Esquel, Fabián Méndez, se habría pedido al Centro de Reunión de Información Neuquén de Gendarmería que se relevaran distintos datos como los movimientos migratorios de Santiago desde el 2001 al 2017 y datos del Renaper.

"Se procedió a identificar a los posibles acompañantes que surgen en esos viajes realizados, a efectos de determinar domicilios a constatar, como así también vinculaciones que se puedan establecer a partir del hecho", dice el encabezado del archivo enviado a gendarmería.

"Del registro efectuado en la lista de pasajeros no surgen miembros de la comunidad Mapuche que se registren", continúa en otro tramo la información solicitada.

Todos los archivos y el resultado del peritaje de los teléfonos ya forma parte del expediente que deberá analizar el nuevo juez de la causa Guillermo Lleral.

Además, la información da cuenta de que la investigación ilegal de gendarmería también se habría extendido sobre los pasos de Sergio Maldonado y Andrea Antico, su esposa, los días posteriores a la desaparición a Santiago.