Larreta
Larreta

 
Con un presupuesto de casi 60 mil pesos por habitante, la Ciudad de Buenos Aires es el distrito más rico del país. Sin embargo, la cantidad de recursos disponibles no es lo que garantiza la calidad de una gestión. Se sabe: es la distribución de esos recursos de acuerdo a las necesidades y demandas de los porteños y porteñas lo que le da a la ciudadanía la pauta de cuán eficiente es una gestión de gobierno. Y hablando de pauta, el descomunal gasto de Horacio Rodríguez Larreta en publicidad oficial este año no deja bien parado al ejecutivo porteño en cuanto a sus prioridades. 
 
En 2017, el gobierno porteño destinó la gigantesca suma de 1427 millones de pesos sólo a publicidad oficial. Sin embargo, este dato se vuelve aún más significativo a la hora de compararlo tanto con el presupuesto que se le asignó el año pasado como con lo que se destinó este mismo año a otras áreas centrales.
 
Efectivamente, los 1427 millones de pesos que Rodríguez Larreta está gastando este año representan un aumento de más del 100% en la asignación presupuestaria a publicidad oficial de 2016, año en que la publicidad oficial se llevó $743 millones de pesos, casi la mitad de lo que se le asignó este año. Cabe destacar que el monto equivale a un gasto de 3,9 millones de pesos diarios en publicidad.
El número impacta por su tamaño pero choca aún más si se lo compara con otros gastos que realiza (o no) Horacio Rodríguez Larreta. En salud pública, el monto destinado al Sistema de Atención Médica de Emergencia (SAME) tiene apenas 419 millones de pesos, un 65% menos que lo que el gobierno porteño elige gastar en propaganda.
 
Pero no es la salud pública única área que el macrismo ha descuidado en la asignación presupuestaria para favorecer el gasto publicitario. Este año, el dinero asignado a infraestructura escolar fue un 28% menos que lo se decidió destinar al marketing gubernamental. En este punto, es difícil no recordar la polémica que el macrismo generó en la Ciudad de Buenos Aires en 2014 cuando instaló las tristemente célebres aulas container en escuelas públicas por falta de vacantes, problema que hoy sigue vigente en la Ciudad, con más de 10.000 chicos y chicas que en 2017 no pueden asistir a la escuela pública. Tampoco es sencillo olvidar las recientes y duras negociaciones que los gremios docentes porteños tuvieron que llevar adelante durante las paritarias este año, sólo resueltas en vísperas electorales, porque según el ejecutivo, no había plata para pagar los aumentos que los docentes pedían.
 
Estas escandalosas cifras asignadas a la publicidad oficial hablan a las claras de las prioridades del gobierno porteño. Prioridades que hasta hace muy poco no compartía ni la propia Elisa Carrió, actual candidata de Cambiemos, quien en 2013 criticó con dureza a Macri por las exorbitantes sumas que gasta en publicidad.
 

 
A nivel nacional, el cuadro es todavía peor. El presupuesto nacional para publicidad oficial aumentó 205% en relación a 2016. 
Que la Ciudad de Buenos Aires sea el distrito más rico del país poco sirve para justificar semejante gasto. En un distrito en el que ha crecido la mortalidad infantil, la cantidad de personas en situación de calle y el desempleo en el último año, resulta obsceno destinar tantos recursos a un área que, lejos de ser útil para resolver los problemas que aquejan a porteños y porteñas, sólo sirve para tapar con carteles los enormes baches de la gestión macrista en la Ciudad.
 

 
Andrea Conde, legisladora porteña por el FPV y miembro de la Comisión de Comunicación de la Legislatura Porteña.