El técnico informático Diego Lagomarsino declaró durante más de nueve horas por primera vez en calidad de imputado, tras el giro en la causa, como partícipe necesario en el homicidio del fiscal federal Alberto Nisman cuando investigaba el atentado a la AMIA.

El juez federal Julián Ercolini y el fiscal Eduardo Taiano interrogaron en los tribunales de Comodoro Py al técnico quien ya había declarado en la causa pero como testigo durante el inicio de la investigación, cuando la causa se tramitaba en el fuero criminal ordinario.

Lagomarsino declaró que entre Nisman y él había "una relación de amo-esclavo" y que era apoderado de una cuenta bancaria en Estados Unidos "por pedido" del fiscal, ya que su madre "estaba muy enferma". El imputado dijo también que el fiscal lo llamaba "hasta treinta veces por día".

Actualmente, Lagomarsino tiene una tobillera electrónica que monitorea sus movimientos ante el riesgo de fuga.

Para la Fiscalía Nisman fue asesinado entre el 17 y 18 de enero de 2015 y sostiene que para ello se usó el arma registrada a nombre de Lagomarsino como parte de un plan orquestado para simular un suicidio.