La Garganta Poderosa fue invitada a disertar sobre la experiencia del trabajo territorial en las villas de América Latina, en el marco del Congreso Estudiantil de la Escuela de Negocios ITESO (Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente), en la Universidad Jesuita de Guadalajara. 
 
Ante un auditorio repleto, el referente de La Poderosa, Nacho Levy, afirmó: “Nosotros nos dedicamos a otro tipo de negocios, que por ahora no dan plata pero dan vida, dignidad, futuro y libertad. Hace unos años decidimos emprender una organización colectiva, reivindicando la cultura del lugar donde venimos. Nosotros no tenemos franquicias ni sucursales, pero tenemos asambleas comunitarias que defienden ese tipo de negocio que no dan dinero y que tienen otra idea de poder”. 

En el mismo sentido, continuó: “En las villas no entendemos mucho de mercado y de precios, pero de valores algo entendemos. El camino que venimos recorriendo se base en consensos asamblearios y dinámicas participativas, desde la educación popular, el trabajo cooperativo y una comunicación alternativa. Cuando reivindicamos la cultura villera no estamos reivindicando la precariedad sino la cultura de la solidaridad que habita nuestros barrios”. Y agregó: “Por esto mismo, exigimos que no se confundan nunca los derechos humanos con los negocios. Porque uno puede robar un negocio, pero robar un derecho es inhumano. Y robar un derecho humano es el suicidio más cobarde de todos los que existen”.
 
Nacho, además, profundizó al respecto: “Imagínense qué difícil es pensar en las metas que deberían alcanzar nuestros jóvenes, para que fueran considerados exitosos por el mercado o por la televisión; forma parte de la meritocracia que se fija hasta dónde llegaste pero no desde dónde saliste”. Y sentenció: “No tenemos posibilidad de elegir los mejores negocios y sentimos que para que eso sea posible las clases medias y altas en algún momento deberán expropiarse a sí mismas los beneficios que le fueron concedidos, aun cuando no los hayan elegido. Esto no quiere decir que tengan que empobrecerse, sino utilizar las herramientas intelectuales asimiladas para abrir puertas que permitan que el resto también pueda acceder a todos los derechos”.
 
La Poderosa es un movimiento social que inició hace 13 años en la Villa Zavaleta de Buenos Aires y hoy conformar una articulación de 65 asambleas barriales de todas las provincias de Argentina y de varios países de América Latina, como Uruguay, México, Cuba, Paraguay, Bolivia, Chile y Brasil.