fotos: Twitter
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Puede que el autor de la obra no lo haya notado, puede que los que la encargaron para engalanar un colegio tampoco, puede incluso que la mayor parte de quienes la vieron no lo hayan notado. Pero alcanzó con que una persona observara con mínima lucidez la estatua instalada en una escuela católica de Adelaida, Australia, para que la misma fuera retirada. Pero es el escándalo estalló igual.

Se trata de una recientemente inaugurada estatua de San Martín de Porres, en la que se ve al personaje alimentando a un niño, pero de forma algo poco habitual.

En la pieza de piedra se ve al santo dando un trozo de pan a un nene y el problema es que el pan está sostenido a la altura de la entrepierna del religioso.

Los comentarios hicieron explotar las redes sociales y, por ello, el director del establecimiento, Simon Cobiac, señáló que "los planos conceptuales bidimensionales para la estatua fueron vistos y aprobados por el Equipo Ejecutivo del colegio en mayo, pero al llegar la estatua tridimensional fue considerada por el Ejecutivo como potencialmente sugestiva".