El presidente Mauricio Macri se tomó el fin de semana largo para descansar como cualquier ciudadano de a pie en medio de la conmoción política y social que generaron las decisiones del juez Claudio Bonadio, de apresar a referentes de la oposición y pedir el desafuero y detención de la ex mandataria Cristina Fernández de Kirchner en el marco de una causa por encubrimiento en el atentado a la Amia.

Mientras miles de manifestantes se congregaban frente a la Plaza de Mayo "en defensa del Estado de Derecho", el líder de Cambiemos arribó este jueves por la tarde al aeropuerto de Córdoba, donde descansará hasta el domingo junto a su esposa Juliana Awada y su hija menor Antonia en Potrerillo de Larreta, un country en la ciudad de Alta Gracia. 

Su estadía vacacional no fue informada oficialmente por el Gobierno nacional, ni por el cordobés. Fue el diario La Voz (del grupo Clarín) el que confirmó el paradero del Presidente.

Ayer, la ex presidenta acusó al jefe de Estado de liderar una "persecución" contra dirigentes de la oposición"Esta situación política tiene responsables. Mauricio Macri es el director de la orquesta, y en este caso, Bonadio ejecuta la partitura judicial", sentenció.

Además de pedir el desafuero y detención de Cristina Fernández, el magistrado efectivizó en la mañana del jueves la detención de Carlos Zannini, Luis D`Elía, Fernando Esteche y Jorge Khali. Asimismo, dispuso el arresto domiciliario de Héctor Timerman en el marco de la causa por supuesto encubrimiento de Irán en el atentado de la AMIA, basada en la denuncia del fiscal fallecido Alberto Nisman.