El presidente palestino, Mahmud Abbas, anunció que no se reunirá con el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, quien realizará una gira por la región este mes, luego de que Donald Trump decidiera reconocer a Jerusalén como capital israelí.

"No habrá ningún encuentro con Pence. Estados Unidos ha cruzado una línea roja que no debería haber cruzado", declaró el asesor diplomático presidencial Majdi Al Jalidi a la radio Palestina.

Yibril Rajoub, un alto cargo del movimiento nacionalista Al Fatah, ya había anticipado el jueves que Pence no era bienvenido, tras el anuncio de Trump un día antes, que rompe con el consenso internacional sobre la solución al conflicto y con 70 años de política de Estado norteamericana.

El liderazgo palestino busca ahora acordar una respuesta al anuncio de Donald Trump y según trascendió podrían plantear la revisión de los acuerdos de Oslo, dar por acabado el papel mediador de Estados Unidos en el proceso de paz, fortalecer la reconciliación palestina y pedir a la ONU que delimite las fronteras de Jerusalén.

La decisión de Trump fue criticada por la ONU, la Unión Europea y varios miembros de la comunidad internacional y generó una escalada de violencia en la región que ya se cobró la vida de cuatro personas en Gaza, dos en enfrentamientos con el ejército israelí, y otros dos en bombardeos sobre la Franja, en respuesta al lanzamiento de cohetes contra Israel.

Otras 170 personas en la Franja resultaron heridas, la mayoría de ellas con munición real en la parte inferior de sus cuerpos, que se suman a otros tantos heridos en las protestas de Cisjordania, la mayor parte con balas de goma.