Amado Boudou fue aceptado por la Cámara Federal para ser querellante en la causa en la que se investiga el filtrado a la prensa y público en general de las fotos que se tomaron el día de su detención.

En esas fotos y filmaciones, a Boudou se lo puede ver en pijama y descalzo dentro de su departamento de Puerto Madero.
 
El fallo de la sala II del tribunal de apelaciones revocó la decisión del juez de primera instancia Sebastián Ramos, quien le había negado a Boudou la posibilidad de ser querellante.
 
“Fui obligado a posar en fotografías infamantes que fueron divulgadas a los medios de prensa", se había quejado Boudou.
 
Eduardo Farah y Martín Irurzun dijeron que "la hipótesis alegada por Boudou alcanza a revelar la existencia de un perjuicio directo que lo habilita a obtener legitimación activa".
 
Por esta causa hay cuatro miembros de la Prefectura Naval imputados, y también funcionarios que intervinieron en el operativo.