La nueva serie de ataques del grupo Clarín al papa Francisco comenzó el domingo último con el editorial de uno de sus máximos ejecutivos, Ricardo Roa. Allí, se planteaba que "Bergoglio privilegia a Grabois por sobre el Episcopado para dar su versión de la sociedad".

La andanada continuó con críticas al Pontífice por aspectos de su visita a Chile, y también a Grabois, a quien hasta le dedicaron un programa de Los Leuco calificándolo como "soldado del Papa y CFK".

Ante la inusitada ofensiva, la Conferencia Episcopal, le salió al cruce. En un comunicado emitido hoy, la máxima autoridad de la Iglesia argentina, sin dar nombres, señaló que la actitud de Clarín de adjudicar a Grabois ser la voz del Papa "ha generado muchas confusiones y justificado lamentables tergiversaciones".

El párrafo completo del comunicado dice así: "En nuestro país, gran parte de los medios de comunicación han puesto más la atención en hechos menores e incluso han identificado al Papa con determinadas figuras políticas o sociales. Algunos de ellos han sido claros afirmando que no representan ni pretenden representar al Papa ni a la Iglesia. Sin embargo, esta constante asociación ha generado muchas confusiones y justificado lamentables tergiversaciones de su figura y sus palabras que llegan incluso a la injuria y la difamación".

Lo más sorprendente es que Clarín pretendió interpretar la postura de la Iglesia exactamente al revés, como si desautorizara a Grabois, cuando en realidad el Episcopado avaló la postura del dirigente en cuanto a la independencia de su voz respecto de la de Francisco. Y así salió nomás el título: "La Iglesia toma distancia de Grabois".