Piden el regreso de las consejerías de salud sexual y reproductiva a la Ciudad
Piden el regreso de las consejerías de salud sexual y reproductiva a la Ciudad

Los trabajadores de las Consejerías de Salud Sexual y Reproductiva de la Ciudad de Buenos Aires denunciaron que el gobierno que conduce Horacio Rodríguez Larreta ejecutó el desguace de este sistema que servía fundamentalmente a las clases más desprotegidas, en especial a quienes no tienen cobertura social de ningún tipo.

"Nos enteramos a comienzos de diciembre que el 31 de ese mes las mismas serían cerradas", indicaron los empleados, quienes señalaron que las autoridades se habían comprometido "a trasladar a los trabajadores afectados por el cierre al área de talleres en escuelas, alegando que ninguno perdería su puesto de trabajo".

Pero, siguiendo la línea de trabajo que viene llevando a cabo la Ciudad en distintos sectores, el 15 de diciembre adelantaron "el cierre sin aviso y comunican que no habría ninguna continuidad laboral para todos los trabajadores", tal como publicó el portal Prensa Obrera.

Además, las víctimas del nuevo hachazo de Cambiemos al empleo público, aseguraron que estaban "precarizados".

Las dos consejerías que había hasta eran parte del programa #ChauTabú que había surgido en el año 2010 como una respuesta a la demanda de salud sexual y reproductiva en la Ciudad.

Una de las consejerías estaba ubicada en la Villa 20 (en el barrio de Lugano) y otra en Plaza Houssay, donde trabajban psicólogos y médicos para cubrir diez horas de atención por día de lunes a viernes.

"Con un presupuesto ínfimo y condiciones edilicias incompatibles con un ámbito de la salud, hemos hecho malabares para tratar de cubrir la demanda creciente de métodos anticonceptivos (pastillas e inyectables anticonceptivos, test de embarazo, pastillas de emergencia y preservativos), asesorar y brindar información en temas de violencia de género, aborto, diversidad sexual, placer, infecciones de transmisión sexual, VIH-Sida y demás temas relacionados a la salud integral de la población", afirmaron los trabajadores.

Organización

Es importante que trabajadores y usuarios de la salud pública nos organicemos para luchar contra este vaciamiento en el marco del plan mayor de privatización de la salud que quieren profundizar con la CUS y el anunciado recorte más general de 70.000 trabajadores estatales. Frente a un pronunciado crecimiento de la descomposición y pauperización social que se expresa en un aumento de la violencia hacia la mujer y de enfermedades ginecológicas, la respuesta del gobierno es el cierre de las consejerías junto con la falta de aplicación de la ley de CIMs y el recorte presupuestario en la Dirección General de la Mujer y en particular del programa de Asistencia a Víctimas de Violencia de Género.

Los trabajadores se acercaron a la gremial estatal ATE en busca de ayuda para evitar el cierre. Sin embargo, la respuesta de la dirección de ATE Capital fue simplemente que no se podía hacer nada. Es necesario superar esta burocracia sindical que está jugando un rol simplemente liquidacionista al darle la espalda a los trabajadores, y dar una respuesta de conjunto empalmando con las movilizaciones masivas y cacerolazos que en las últimas semanas marcan el camino de un método para enfrentar el plan de guerra del gobierno en todos los ámbitos de la vida de los trabajadores y trabajadoras. En ese camino estamos las mujeres trabajadoras que frente al aumento de la violencia que vivimos tenemos que impulsar un paro nacional para el próximo 8 de marzo con la perspectiva de que somos nosotras mismas, junto a los trabajadores de este país, las que tenemos en nuestras manos la posibilidad de construir una salida real para los problemas de salud y violencia que sufrimos todos los días.