Myriam Bregman
Myriam Bregman

 

La última encuesta realizada los primeros días de enero, trae malas noticias para el macrismo. La imagen negativa del Gobierno llega al 42 % superando la positiva. La inflación y la falta de empleo aparecieron como las principales preocupaciones, y la mayoría opinó que la situación económica empeorará en el próximo tiempo.

Los números fríos de un sondeo, se combinan con el malestar y preocupación entre amplios sectores de trabajadores que vemos por estos días.

De fondo, el desgaste se produce a partir de las masivas manifestaciones de los trabajadores contra la nueva ley previsional del 14 y 18D, apoyadas por millones que rechazaron el robo a los jubilados y la represión. Desde entonces se ha mostrado una renovada resistencia a los despidos.

Así se demuestra entre los trabajadores estatales que vienen enfrentando los despidos tanto en la Ciudad como en dependencias de la provincia de Buenos Aires, o los metalúrgicos de Stockl a quienes la patronal les adeuda 3 meses de salario y el aguinaldo y están luchando por los ingresos con los que sostienen a sus familias.

Los ataques a la izquierda, con detenciones y órdenes de captura contra militantes que esos días estuvieron junto a miles en Plaza Congreso; así como la campaña macartista y denuncias judiciales contra los diputados de izquierda, obedece a que el gobierno sabe que somos parte cotidiana de esas luchas de resistencia al ajuste y que éstas recrudecerán en 2018.

Recién llegados de sus vacaciones, Macri y su mano derecha Marcos Peña, tendrán una semana donde definir si llaman o no a sesiones extraordinarias en el Congreso, y al contexto de caída de la imagen positiva y ataques a los trabajadores, se suman los dolores de cabeza por el aumento de la inflación y el problema del déficit fiscal que preocupan en la Rosada.

A su vez, que el recinto funcione no dependerá solo de la decisión del oficialismo, sino que deberán hacer sus mejores esfuerzos para obtener el apoyo del peronismo que por estos días está discutiendo qué tipo de alianza hacer hacia 2019.

La vuelta de Macri también se da en semanas donde su gobierno, la justicia y los grandes medios de comunicación, lanzaron una campaña contra la dirigencia sindical en casos de corrupción, lavado de dinero, entre otras cuestiones.

La casta millonaria que está al frente de los sindicatos, sufre este ataque porque es la vía que tiene Cambiemos para ir marcando la cancha a la respuesta que den los gremios frente al paquete de medidas de ajuste que están por venir.

Es tarea de los trabajadores y la Izquierda clasista, poder tener en claro qué se juega en esta pulseada ya que dependerá de esos sectores poder oponer una política que se plantee la recuperación de las organizaciones sindicales para los trabajadores y sus derechos, recuperarlos como herramientas de lucha para que dejen de ser aparatos de subordinación de los intereses de los partidos tradicionales.

*Legisladora de la Ciudad de Buenos Aires por el PTS en el Frente de Izquierda. Dirigente de su partido, abogada defensora de los derechos humanos y los trabajadores. Referente del movimiento de mujeres en Argentina.