La jueza federal de San Isidro, Sandra Arroyo Salgado, ex mujer de Alberto Nisman, brindó una entrevista esta mañana, al cumplirse tres años del fallecimiento del ex fiscal de la UFI AMIA en la cual consideró que "fue asesinado" y que se trató de "un magnicidio con motivo de su trabajo".

Arroyo Salgado definió la muerte del ex fiscal como "un magnicidio que cruzó una raya en la Argentina" y afirmó que la causa judicial que investiga lo sucedido transcurre "en una instancia donde las calificaciones son provisorias".

"En esta instancia, las calificaciones (de la causa judicial) son provisorias y creo que habría que repensar si no ocurre algún agravante que califica a los homicidios", dijo Arroyo Salgado, querellante en la causa a cargo del juez Julián Ercolini.

La jueza consideró que el hecho "debería ser considerado un delito de lesa humanidad" y pidió, en declaraciones a Radio Mitre, "repensar si no hay agravantes y plantearse el elemento del recurso premeditado de dos o más personas".

Además, insistió en que detrás del crimen había un claro objetivo: "Primero, silenciarlo; y segundo, condicionar la actuación de los jueces y fiscales, demostrando qué le podía pasar a quienes se animaban a investigar. Alberto fue el que se animó y tuvo la valentía de denunciar al poder vigente".

Con respecto a la investigación judicial, Arroyo Salgado, se consideró "realista" al explicar que "va a ser muy difícil avanzar en cuanto a despejar todos los que estuvieron detrás de este plan criminal".

En la causa judicial por presunto "homicidio" que lleva ahora por Ercolini, el magistrado procesó al técnico informático Diego Lagomarsino por supuesto "partícipe necesario" de lo que definió como un "plan criminal".

Esta mañana está prevista la realización, al igual que los dos aniversarios anteriores, de un homenaje al fallecido fiscal en el cementerio de La Tablada, donde descansan sus restos, organizado por la AMIA.