Autoridades chilenas anunciaron la clausura definitiva del proyecto aurífero Pascua Lama, de la polémica y contaminante Barrick Gold, que buscaba explotar el mayor yacimiento de oro y plata del mundo en la frontera entre Chile y Argentina.

 
Emplazado a unos 4500 metros sobre el nivel del mar, en una zona rodeada de glaciares, el proyecto era resistido por pueblos de ambas naciones.
 

Archivo Infonews.
Archivo Infonews.

 
La Superintendencia del Medio Ambiente de Chile (SMA) informó que "dada la naturaleza y envergadura de las infracciones cometidas por la empresa" "se ha llegado a la convicción de que la clausura total y definitiva más la imposición de una multa en dinero, es la sanción más adecuada y proporcional en este caso".
 
La multa asciende a 11,6 millones de dólares por daños ambientales. Las sanciones fueron por los daños provocados a especies de fauna y flora nativa, así como por el monitoreo incompleto de glaciares y la descarga de aguas ácidas en un río cercano que abastecía a comunidades de la etnia diaguita.
 
Por su parte, la Barrick Gold afirmó en un comunicado que la sanción no revoca la resolución que permite la explotación minera en la zona, por lo que podría continuar con sus planes pero ésta vez bajo tierra.
 
Comunidades diaguitas aledañas a Pascua Lama calificaron como un triunfo la resolución. "Las comunidades están muy contentas con la decisión de la Superintendencia. Con esto, el proyecto ya no existe", dijo el abogado Álvaro Soto, defensor de la pequeña comunidad Alto del Carmen.
 
El director nacional de Greenpeace en Chile, Matías Asun, aclaró que "no basta con que la empresa cierre y se vaya, sino que debe llevar adelante todas las acciones necesarias con tal de reparar el grave daño medioambiental que ha causado todo este tiempo".
 
En Argentina, la Barrick Gold también hizo estragos en los ecosistemas cercanos a las minas que opera, por ejemplo el dramático vertido de un millón de litros de solución cianurada cerca de la mina Veladero, en San Juan.