El genocida Miguel Etchecolatz fue beneficiado con el arresto domiciliario y se instaló en una casa en Mar del Plata. Fue repudiado por varias marchas multitudinarias que fueron organizadas por los propios vecinos de la zona del bosque Peralta Ramos.
 

 
Durante la tarde del sábado salió de esa casa. Secundado por tres hombres de civil, en un vehículo sin identificación, trasladaron al represor desde la finca mencionada hasta una clínica privada en el centro de la balnearia ciudad bonaerense. 
 
El ex policía llevaba anteojos negros, chomba roja y subió a una camioneta blanca.
 

 
El genocida, que cuenta con seis condenas por delitos de lesa humanidad, llegó a la clínica Colón cerca de las 18 del sábado, en una camioneta Fiat Toro blanca patente AB 247 UR. 
 
Según informó el diario Página 12, allí lo esperaba su esposa. Los tres hombres que acompañaron al genocida, lo ayudaron a bajar y a sentarse en una silla de ruedas.
 
 
Dos horas después Etchecolatz volvió a la casa del bosque Peralta Ramos, donde goza de los beneficios del arresto domiciliario, y también donde fuera repudiado con marchas y actos por los vecinos de la zona, desde que llegó a ese lugar.
 
Cabe recordar que Etchecolatz fue condenado por cientos de secuestros, torturas, asesinatos y apropiaciones de bebés, y sobre él recaen las pistas sobre la segunda desaparición forzada de Jorge Julio López en 2006.

Repudio a Etchecolatz en Mar del Plata.