El 18 de diciembre, 30 reporteras y reporteros gráficos recibieron balas de goma de la Policía de la Ciudad, mientras cubrían la manifestación en contra de la reforma previsional.
 
Al cumplirse un mes de aquel día histórico, testimonios siguen saliendo a la luz. Como el de Juan Pablo Barrientos, fotógrafo de Revista Cítrica,​ quien aquel día recibió 19 balazos de goma.
 
 
“Entre las 13.40 y las 14 horas, estaba en Saénz Peña y avenida Rivadavia junto a mi compañero Maximiliano Goldschmidt, pero lo perdí. Cuando se produjeron los disturbios, es decir cuando la gente empezó a tirar piedras y la policía comenzó a avanzar, me fui hacia la Plaza del Congreso y me resguardé detrás de un árbol, cubriéndome de las piedras", explica Barrientos.
 
"En ese momento, vi a mi izquierda cuatro policías que estaban arriba de la plaza dispersando a los manifestantes, tirando balas de goma con las itacas. Había un cordón de oficiales y atrás de ellos había dos oficiales que cada tanto salían a disparar hacia adelante, es decir contra la gente. En un momento vi que charlaban entre ellos y me observaban mientras yo seguía junto al árbol, entre ellos y la gente", cuenta el reportero gráfico de Revista Cítrica.
 

Foto Revista Cítrica.
Foto Revista Cítrica.

 
"Entonces me di la vuelta y me escondí detrás del árbol para evitar que me dispararan. Mis colegas, en cambio, corrieron para la vereda de Rivadavia. Yo me quedé detrás del árbol. Como volaban muchas piedras, me volví a correr junto al árbol pero quedando de frente a los oficiales, que cada vez eran más y estaban más cerca mío", detalla.
 
"Los dos oficiales que salían del cordón a disparar me observaban, yo sentía los perdigones que me rebotaron en el jeans pero no sabía si me disparaban a mí. Cuando me di vuelta para irme del lugar, me dispararon por la espalda. Me metí entre la gente para protegerme y seguí sacando fotos en la vereda", narra el fotógrafo.
 

Foto Revista Cítrica.
Foto Revista Cítrica.

 
"Intenté buscar a mis compañeros pero no los encontré. Me quedé entonces detrás de un refugio de colectivo haciendo fotos, y observé dentro de la línea de escudos a uno de los oficiales que disparaba muy seguido. Cambié de cámara, puse un lente más largo para tomarle una foto, y cuando apunté con la cámara vi por el lente que ese oficial me vio y me disparó. Sentí los impactos: tengo tres en el brazo derecho, dos en el hombro, dos en las piernas, uno en el estómago, otro en el pecho y diez en la espalda", denuncia Barrientos.
 
"Ahí me di media vuelta y me fui para atrás. Al oficial que me disparó le pude hacer una foto. Y seguí haciendo fotos en otros lugares más resguardado. También le saqué una foto a los dos que disparaban en el cordón de oficiales con escudo, uno de esos podría haber sido el que me disparó en la espalda”, sostuvo el reportero gráfico reprimido por la policía de Horacio Rodríguez Larreta.