Luciano Nahuel Arruga tenía 16 años cuando desapareció el 31 de enero de 2009 en Lomas del Mirador, partido de La Matanza. En esos tiempos, él se había negado a robar para la policía bonaerense del Destacamento de esa localidad y era acosado sistemáticamente por los efectivos. Su familia lo halló enterrado como NN en el cementerio de la Chacarita casi 6 años después.

Por su muerte, no hay imputados en la causa, aunque ocho policías fueron señalados como sospechosos. Según la investigación, murió la misma noche de su desaparición escapando de algo o de alguien, atropellado por un vehículo sobre la avenida General Paz. 

Crédito foto: Facebook Aparición con Vida de Luciano Arruga
Crédito foto: Facebook Aparición con Vida de Luciano Arruga

"A 9 años sin Luciano, la lucha por el derecho a saber la verdad, por justicia y castigo a todos los responsables continúa", aclararon los familiares y amigos del joven, quienes este sábado 27 harán una jornada cultural en el marco de un nuevo aniversario de su desaparición.

La actividad tendrá lugar en la plaza "Luciano Arruga" de Lomas del Mirador, ubicada en Perú y Pringles, desde las 13. Se realizarán asambleas de familiares de víctimas y de organizaciones de DD.HH., juegos y postas que denuncien y cuenten los derechos de los niños que deberían ser garantizados y tocarán bandas en vivo como Kumbia Queers y Anda Calabaza. 

"La clase social a la que pertenecemos es la razón por la que tenemos que soportar este entramado perverso"

Para la familia y los amigos del joven, la desaparición forzada de Luciano y su recorrido posterior de impunidad tiene que ver con un entramado de instituciones que fueron partícipes necesarias del delito. "La policía del Ex Destacamento de Lomas del Mirador, el Poder Judicial, los responsables políticos a nivel local, provincial y nacional, los medios hegemónicos de comunicación masiva, entre otros", enumeran en un documento que publicaron en la página de Facebook Aparición con Vida de Luciano Arruga.

A la familia no le queda ninguna duda acerca de que el caso de Luciano forma parte de una política general de vulneración de derechos y criminalización de las vidas de los pibes de las barriadas marginales. "No importa la vida de un joven pobre, negro y villero. La clase social a la que pertenecemos es la razón por la que tenemos que soportar este entramado perverso", explican con claridad.

Con esa conciencia, la jornada del sábado será además un pedido urgente de defensa de los Derechos Humanos de las niñas, niños y adolescentes. "La construcción social de la figura del “pibe chorro” está compuesta por tres características: “pobre, drogadicto y delincuente”. Fogoneada principalmente por los medios de comunicación hegemónicos, recae con una fuerza brutal sobre los pibes de nuestros barrios, sobre sus familias y sobre los barrios mismos, con una clara connotación segregativa, en donde se reclasifica la pobreza: se criminaliza y estigmatiza a los niños, niñas y adolescentes primeramente por ser pobres. Se avanza en la inclusión por exclusión, donde los barrios se convierten en guetos y la pena de muerte está a la orden del día cuando cada 23 horas un pibe es asesinado por el Estado", denuncian.