Cabe repasar un poco el hilo de la historia para "entender" la "carta Abierta" de Luis Majul. Hace un par de días, el juez federal Rodolfo Canicoba Corral se refirió a la filtración de las escuchas ilegales entre la ex presidenta Cristina Kirchner y el ex titular de la AFI Oscar Parrilli.

 

 
"Como juez veo muy mal la filtración de las escuchas", sostuvo, al tiempo que aseguró: “Es delito violar cuestiones secretas y difundir escuchas que surgieron en un Juzgado, pero hay que ver cuál fue la modalidad de la filtración. Todavía no hay calificación de delito porque no sabemos el modus operandi".
 
Así lo sostuvo el juez, en diálogo con el programa de radio Crónica Anunciada, que se emite por Fm La Patriada 102.1. Afirmó además que “se está investigando la filtración, pueden venir del juzgado de Ariel Lijo o el de María Servini de Cubría, aunque es muy difícil determinar de dónde salieron”.
 
 
"Luis Majul podría haber incurrido en un delito por la filtración de las escuchas, pero depende de la modalidad. Si encontró la cinta de grabaciones tiradas en la calle, no cometió un delito, si las compró o se las dio un funcionario público, ya es otra cosa", dijo Canicoba, y advirtió: "Majul podría ser citado a testimonial por la filtración de escuchas a Cristina Kirchner, pero puede no revelar la fuente".
 
¿Qué hizo Majul? En primera instancia y fiel a su estilo, atacó a los periodistas que realizaron la nota, y después, paradójicamente, contestó con una "carta abierta", el formato que supo elegir el prestigioso periodista desaparecido Rodolfo Walsh, para denunciar los brutales crímenes de la dictadura cívico militar.
 
"El “periodista” que hace las veces de cadete del Gobierno, difundiendo escuchas ilegales, cuya mujer trabajaba en la fundación de Michetti, nos acusa de trabajar en una radio partidaria por entrevistar a un juez que explicó que cometió un delito. Millones de motivos tendrá", dijo el periodista Juan Amorín, del programa de radio Crónica Anunciada, donde se le hizo la nota a Canicoba.
 
 
Majul atacó al programa y a la radio diciendo que es "una FM partidaria" y luego cruzó fuerte a Canicoba pero "con el debido respeto" por la investidura.
 
Majul dijo que Canicoba lo "prejuzgó" en sus declaraciones. Y después aseguró que no compra ni vende información, y que "comprende" que "el entorno donde se desempeña está demasiado contaminado por ese tipo de cosas. Y que para usted esto sea lo habitual".
 
En otro párrafo insinuó que Canicoba lo amenazó, se burló del juez diciendo que "no le debe gustar nada el apodo que, desde hace muchos años, como sostienen algunos medios, le pusieron, confundiendo su apellido con la palabra coima", y como corolario lo invitó a ver una película norteamericana.
 

La carta de Majul a Canicoba Corral

 
Señor Juez:
Con enorme sorpresa he leído la transcripción de sus declaraciones a una FM partidaria y que fueran reproducidas, también, en otros medios que se declaran abiertamente seguidores de la expresidente Cristina Fernandez de Kirchner.
 
Con el debido respeto por su investidura, creo que usted prejuzgó, al declarar:
 
“Luis Majul podría haber incurrido en un delito por la filtración de las escuchas, pero depende de la modalidad”.
 
Para apoyar su curiosa hipótesis, usted agregó:
 
“Si encontró la cinta de grabaciones tiradas en la calle no cometió un delito. Si las compró o se las dio un funcionario público ya es otra cosa".
 
No me sorprendieron solo sus declaraciones. También me llamó la atención que anticipara sus intenciones. A mitad de camino entre la advertencia y la amenaza:
 
"Majul podría ser citado a testimonial por la filtración de escuchas a Cristina Kirchner, pero puede no revelar la fuente", adelantó a los periodistas, como si estuviera en un café, en una conversación de compinches.
 
Su señoría:
Estoy a disposición para cuando lo considere necesario. Pero para ahorrar trámites y no aumentar burocracia, permítame aclarar algunas cosas.
 
Primero: yo no compro información. Ni tampoco la vendo.
 
Comprendo que el entorno donde se desempeña está demasiado contaminado por ese tipo de cosas. Y que para usted esto sea lo habitual.
 
También comprendo que no le debe gustar nada el apodo que, desde hace muchos años, como sostienen algunos medios, le pusieron, confundiendo su apellido con la palabra coima.
 
Pero este no es mi caso.
 
Porque desde #Libre en radioberlin.com.ar, igual que en la mayoría de los programas donde trabajan periodistas profesionales, solo publicamos lo que consideramos de interés para las audiencias.
 
Por supuesto: hay de todo en la Viña del Señor.
 
Sin embargo, en nuestra actividad, como también en la suya, todos saben quién es quién.
 
Es decir: quienes (quiénes) compran y quienes (quiénes) venden información y quienes (quiénes) compran y quienes (quiénes) venden expedientes.
 
Segundo: Considero a las escuchas judiciales que obtuve contienen un evidente interés público.
 
No solo por tratarse de una expresidente sino también por revelar el contenido de importantes decisiones políticas, su propio carácter y su personalidad como ex funcionaria y como persona.
 
Además considero que deben publicarse porque desmienten muchos de los dichos y los hechos que la propia expresidenta y su actual asistente Oscar Parrilli presentaron como verdaderos.
 
Sobre la reserva de las fuentes y la defensa de la libertad de expresión me permito hacerle dos recomendaciones.
 
Una: tómese poco más de una hora de su tiempo y vaya a ver la The Post la película de Steven Spielperg, con Meryl Streep y Tom Hank (sic Hanks). Trata sobre la filtración de unos papeles del Pentágono durante la presidencia de Richard Nixon y el papel de la justicia.
 
Otra: vuelva a leer -porque supongo que ya lo hizo alguna vez- el artículo 43 de la Constitución Nacional Argentina. En especial donde dice: “No podrá afectarse el secreto de las fuentes de investigación periodística”.
 
Doctor Canicoba Corral:
Espero que siga tan activo como siempre y le deseo que pueda probar que son falsas las denuncias de Omar Caballo Suárez, quien lo acusa de haberle cobrado medio millón de dólares para permitir su arresto domiciliario.
 
Lo saluda atentamente, Luis Majul.