El nieto recuperado por las Abuelas de Plaza de Mayo, Guillermo Pérez Roisinblit, pedirá a la Justicia que no se le conceda el beneficio de prisión domiciliaria a su apropiador, el represor Francisco Gómez, de quien denunció haber recibido amenazas de muerte.

"Algún día voy a salir, y ese día les voy a poner una bala en la frente a vos, a tu hermana y a tus abuelas", es la frase que escuchó de boca de su apropiador durante una visita que le hizo a la prisión donde está alojado. Es por eso que el nieto de la vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Rosa Roisinblit, pide que Gómez siga tras las rejas. 

El represor y apropiador, Francisco Gómez. (Foto Twitter: @Guillogo)
El represor y apropiador, Francisco Gómez. (Foto Twitter: @Guillogo)

"Él está incluido en una lista de represores y genocidas de la última dictadura militar que estarían en condiciones de tener la prisión domiciliaria o de recuperar su libertad. La nueva ley de víctimas obliga al Poder Judicial a notificar a las víctimas para que puedan ser oídas previo a la toma de decisión de un tribunal o un juez. Estoy pidiendo hacer uso de ese derecho", explicó este lunes en declaraciones a Radio La Red.

Francisco Gómez fue condenado en 2016 a 12 años de cárcel por haberse apropiado ilegalmente del hijo de Patricia Julia Roisinblit y José Manuel Pérez Rojo, desaparecidos durante la última dictadura cívico militar. En ese juicio, el nieto recuperado brindó testimonio y fue querellante. "Ahí nace mi miedo, porque yo lo volví a meter preso. A dos años de una sentencia que todavía no está firme, tiene la posibilidad de salir en libertad", aseguró.
 
Roisinblit recuperó su identidad a los 21 años en el 2000, cuando fue encontrado por Abuelas. Desde ahí, comenzó a construir su historia, que incluyó hasta una confesión de su apropiador. "A pesar de haber sabido mi identidad y que me la haya confesado él de su boca, diciéndome que había visto a mis padres secuestrados en un centro represivo de la zona Oeste, durante tres años continué visitándolo en los lugares en donde estuvo detenido", relató Guillermo.
 
 
"Uno de los sábados en que lo fui a visitar estaba alcoholizado y me dijo que en algún momento iba a salir y me iba a poner una bala en la frente a mí, a mi hermana y a mis dos abuelas", aseguró y detalló que el régimen de prisión de Gómez "es soñado", dado que cuenta con "privilegios" como "asados y vino".