No saludar con beso: la delirante estrategia contra "las campañas feministas-marxistas"
No saludar con beso: la delirante estrategia contra "las campañas feministas-marxistas"

Reconocido desde hace décadas por sus posiciones extremas en temas políticos y sociales, el polémico abogado y otrora dirigente estudiantil Carlos Maslatón no quiso quedar afuera de los temas de género.

Maslatón es recordado por sus actitudes en tiempos del kirchnerismo -como negarse vehementemente a colaborar con el ahorro energético o firmar proclamas en favor del contrabando para eludir las retenciones al agro-, pero también por calificar de "fascista" la detención de Milagro Sala. En este caso, fijó su posición sobre las denuncias de acoso pocas horas después de que estallara el escándalo que envuelve al ejecutivo Marcelo Altuna, uno de los directores de la agencia de RRPP Personally.

Anclado en el comentario de otro usuario de Facebook, que afirmó que no saludaba con un beso en la oficina "para que no me acusen de nada en futuros potenciales juicios laborales", Maslatón profundizó en esa línea y aseguró: "Yo vengo rechazando las rondas de besos, que inventaron las mujeres hace 25 años y que copiaron los hombres (usos República Argentina), desde siempre".

Y agregó: "Prefiero el saludo a la distancia y a viva voz. Lo demás es excesivo y no va con los tiempos modernos de teorías del acoso ni va con las campañas feministas-marxistas en curso".

Como si no bastara, finalizó: "Además, tenerlo siempre presente, muchas mujeres al saludarte con un beso te apoyan las tetas sobre tu brazo, como si se estuviese en un cabaret y no en el trabajo, y eso bastantes veces es intencional y tremendamente peligroso para los hombres en un marco social de alcahuetería y denuncia. Distancia total, señores".