Policías de Río Negro, sin identificación ni orden de allanamiento, ingresaron con violencia en varias casas, según una denuncia publicada por Revista Cítrica.

 
“El jueves, alrededor de las siete de la tarde, yo estaba en la parte de adelante de mi casa, en el barrio cooperativa 258, en Bariloche. Estaba con un colega músico, cuando de repente aparecen dos camionetas y un patrullero de la policía de Río Negro. Bajan alrededor de 12 efectivos y de manera muy prepotente ingresan a mi casa. Ninguno se identifica, y uno que parecía el que manejaba el operativo me dice que había una denuncia 'por ruidos molestos'. A mi amigo lo tiran al piso y a mí me meten adentro. Dan vuelta una mesa en el comedor, la revientan, tiran todos los platos. Revisan la cocina, la alacena. Revisan todo. En mi habitación, en el fondo, revisan el ropero. Y uno de los policías, un grandote, me pega un cachetazo y me pregunta: '¿Qué onda vos con los mapuches? ¿Así que te estás juntando con los mapuches?'", dijo Ezquiel, quien prefirió no dar su apellido por temor a represalias.
 
El mismo relato que Ezequiel le dio a Cítrica, lo refrendó horas más tarde ante la Unidad Fiscal Nº3 de Bariloche. La nota consigna que justo antes de entrar al destacamento, salía otro joven que acababa de denunciar que había sido golpeado por personal de la comisaría 42. 
 

Foto Revista Cítrica.
Foto Revista Cítrica.

 
Cabe destacar que varios efectivos de esa comisaría participaron en la represión del pasado 5 de marzo, el día que se conoció la decisión del juez Gustavo Villanueva de extraditar al lonko Facundo Jones Huala.
 
“Yo no milito en ninguna agrupación pero suelo ir a las marchas por Santiago y Rafael. Ese lunes, estuve en la puerta del comisaría 2 de Bariloche como muchas personas pidiendo por la libertad de los detenidos. Estaba con mi perro, y supongo que algún policía me reconoció y por eso me fueron a buscar a mi casa. Pero es una locura. Entraron sin ninguna orden, y yo después recorrí el barrio y ningún vecino había  hecho ninguna denuncia”, cuenta Ezequiel, que es trompetista y profesor de música.
 
Según consigna Cítrica, "el caso de Ezequiel, que se animó a hacer la denuncia en la fiscalía de las calles Anasagasti y Otto Goedecke, se repitió en al menos otros dos barrios. Sin embargo, por el miedo y las amenazas de la policía, estas personas no se animaron a presentarse ante la Justicia. A ellos también los golpearon, ingresaron a sus casas sin identificación y tras revolver todo dejaron el mensaje: “¿Vos que tenés que ver con los mapuches?”,“ Cuidado con quién te juntás, sabemos que estás rompiendo las bolas con los mapuches”".