Foto: Twitter La imposible
Foto: Twitter La imposible

 
Luego de una semana plagada de versiones cruzadas y silencios que no hicieron más que alimentar el repudio generalizado, el secretario de Derechos Humanos, Claudio Avruj, salió al cruce y dijo que el Gobierno se opondrá al beneficio de la prisión domiciliaria para el genocida represor Alfredo Astiz.
 
Las versiones comenzaron a correr -justamente- en la semana en que se conmemoraron los 42 años del inicio de la dictadura más sanguinaria de la historia argentina. Misma semana en la que una madre de desaparecido, Graciela Fernández Meijide, dio el visto bueno para que Astiz, quien fuera conocido como el Ángel Rubio y el Ángel de la Muerte, obtenga el beneficio de la prisión domiciliaria.
 
En un gobierno como el de Mauricio Macri, donde se multiplican los funcionarios que han tenido declaraciones en favor de la dictadura encabezada por Videla, Massera y Agosti, fue Avruj quien se vio obligado a salir al cruce. "Salvo que su situación de salud sea muy delicada, muy terminal, nosotros nos vamos a oponer sistemáticamente a que se le dé ese privilegio de la prisión domiciliaria, como lo hicimos con (Miguel) Etchecolatz y con (Francisco) Gómez, el apropiador de (el nieto restituido) Guillermo Pérez Roisinblit, hace dos semanas", declaró a radio Milenium.
 
Curiosamente, el ministro aseguró que "el Ejecutivo no tiene por qué estar para determinar condenas ni lugares de prisión", y señaló que "hoy no está en trámite una prisión domiciliaria de Astiz", agregó.
 
En otra abrupta desmentida, Avruj tuvo que afirmar que "es falso" que el Gobierno no haya hecho acto alguno con motivo del "Día de la Memoria, la verdad y la Justicia".  "Desde la Secretaría de Derechos Humanos -dijo- hicimos múltiples actividades". Aunque sólo detalló la muestra sobre Conadep "que hemos inaugurado y está en exhibición en la ex Esma, en el Centro Cultural Conti". 
 
Sobre las críticas al Gobierno y puntualmente a Macri, durante el multitudinario acto del sábado en el centro porteño y otras ciudades de todo el país, Avruj se aferró a echarle culpas a la oposición y la pesada herencia: "Sabíamos que iba a ocurrir. Es parte del discurso tomado por quienes organizan el evento. Es algo que no le hace bien a la democracia, pero yo no le doy mayor trascendencia".