El investigador superior del Centro Nacional Patagónico (CENPAT), Enrique Crespo, aseguró que el varamiento de 68 delfines Delphinus delphis en una playa cercana a Puerto Madryn representa el caso más importante del que se tengan registros en la costa argentina.
 
"De esta especie no existe un registro tan importante en la base de datos con la que se cuenta de varamiento en nuestra costa", dijo. Se trata de una variedad no común para la zona. Por lo general no van más al sur del golfo San Matías, en Río Negro.
 
Por su parte, el investigador adjunto del Laboratorio de Mamíferos Marinos (LAMAMA) del CESIMAR-CONICET, Mariano Coscarella, contó que pudieron “liberar a 19 ejemplares mientras que los restantes 49 quedaron muertos en la costa. Estos fueron retirados por fuera de la línea de marea para que el mar no se los llevara".
 
Los científicos del CENPAT comenzaron la autopsia sobre algunos de los 49 ejemplares encontrados el domingo en la playa "El doradillo".
 
"El trabajo de análisis de las posibles causas del varamiento ya comenzó aunque llevará varios meses porque hay que esperar los resultados de laboratorio", explicó Crespo.
 

TRES HIPÓTESIS

 
Una de las hipótesis del varamiento sería que la manada salió a la costa huyendo de orcas, lo cual sería posible pero improbable ya que las orcas no atacan manadas.
 
“La realidad es que la mayor parte de las veces que suceden estos varamientos es muy difícil llegar a una causa a no ser que sea muy evidente pero tenemos que esperar a que se realicen las necropsias", dijo Coscarella.
 
En la mencionada costa fueron 68 los ejemplares hallados, de los cuales 19 pudieron ser devueltos al mar. Un equipo de científicos del Centro para el Estudio de Sistemas Marinos (CESIMAR-CONICET) perteneciente al CCT CONICET-CENPAT, en colaboración con la Red de Varamientos Costeros de la Provincia del Chubut, pudieron llegar a tiempo para rescatar a 19 ejemplares.
 
Otra hipótesis es que los ejemplares hayan sido víctimas de un "morbillivirus", que particularmente afecta a cetáceos.
 
Sin embargo, la tercera de las hipótesis -la más preocupante- tiene como norte fundamental a la contaminación ambiental de las aguas. "Habrá que descartar si en el ambiente no existen metales pesados, biotoxinas o algún agente altamente tóxico" dijo Crespo.
 
Juan Cruses, jefe del cuerpo de Guardaparques del Área Natural Protegida El Doradillo, sostuvo que “en 2015 tuvimos un caso de varamiento en Playa Manara también en El Doradillo. Pero en ese momento fue durante el día y había gente que dio cuenta de haber visto pasar orcas y que se quedaron ahí dando vueltas. Aquellos delfines, seis en total, vararon, creemos por la presencia de estas orcas. En esa oportunidad pudieron ser rescatados y devueltos al mar de inmediato ya que fue la gente misma que allí estaba quienes se encargaron de hacerlo. Nosotros patrullando más tarde encontramos otros delfines varados, en otros lugares que también pudieron ser devueltos”.
 
Por su parte la investigadora independiente del CESIMAR, Silvana Dans, especialista en ecología de poblaciones de delfines en el Golfo Nuevo confirmó que se sabe por otros casos estudiados que sí pudo haber existido una persecución por parte de las orcas y los delfines al verse acorralados varar en la costa. 
 
“Esa sería una de las hipótesis y la otra es lo que también se registra en otros lugares del mundo y es que pueda existir algún tipo de epidemia que haya afectado a muchos animales del mismo grupo. En este momento no lo podemos establecer, hasta que no se hagan los análisis", explicó. 
 
Sostuvo además que "es importante actuar rápidamente y poder sacar muestras lo más rápido posible para después poder hacer estudios. Lo que es inusual también es la presencia de una manada tan grande de esta especie. En Golfo Nuevo es más frecuente de ver el delfín oscuro, que si bien también sufre predación por parte de las orcas, nunca se había registrado un comportamiento como en este caso. Que no es suicida, en realidad se están defendiendo están tratando de evitar la predación, sucede que en esa respuesta instintiva son acorralados contra la orilla y quedan varados”.
 
En tanto, Crespo agregó que “algunas de estas especies, inclusive las orcas, tienen un grado muy alto de cohesión social entonces, ante una situación de estrés, si se produce el varamiento de alguno de los individuos termina varando toda la manada. En el caso de los delfines piloto pueden llegar a varar hasta 400 como fue el caso de Punta Tafor en la Provincia del Chubut en el año 1991, o las seis pseudorcas que vararon hace un par de meses en la zona de Camarones”.
 
“Es raro el caso de los delfines comunes. En la zona no tenemos ninguno registrado. El más cercano que hay registrado es en Brasil en Arraial do Cabo hace seis años, en 2012. Es muy raro incluso el hecho de que se murieran tan rápido en El Doradillo”, concluyó Crespo.