Sociedad

Homenaje en todo el mundo: “Todavía nos queda Marx para rato”

El biográfo Gareth Stedman Jones lo dice en conmemoración de los 200 años de su nacimiento en Renania y anticipa su nuevo libro. En Buenos Aires el Goethe-Institut y Fundación Rosa Luxemburgo organizan actividades este próximo sábado.

El historiador británico Gareth Stedman Jones acaba de publicar su biografía “Karl Marx. Ilusión y grandeza”, traducida al español por la editorial Taurus, cuando se conmemoran en el mundo, los 200 años de su nacimiento en Renania. El pensador se propuso realizar un agudo contexto de su época a la vez que intenta no sumirse en los mitos que generó el escritor alemán, en las diferentes ideologías propias del siglo XX, donde se gestó la experiencia político social más cercana a sus ideas: el socialismo real surgido de la Revolución Rusa de 1917.

Stedman Jones establece entre sus aportes, que "Marx fue el verdadero teórico del capitalismo". Stedman Jones nació en Londres en 1942 y es catedrático de Historia de las Ideas de la Universidad de Cambridge.

Marx por su parte, Karl Marx fue ampliamente conocido al defender cuando, en la Comuna de París en 1871, a nombre de la Asociación Internacional de Trabajadores.

Stedman Jones ha enfatizado que “El pensamiento de Marx, que abarca mucho más que el ámbito económico al que se le circunscribiría posteriormente, es a la vez hijo de su tiempo y de una gran modernidad, lo que contribuyó a las famosas contradicciones y titubeos que el dogmatismo posterior ha tratado de ocultar o eliminar. Hasta ahora sus biografías, elogiosas o denostadoras, se centraban en cuestiones como su vida familiar, su muy cuestionable antisemitismo o su difícil carácter, aspectos de sobra conocidos.

Por eso, más allá de relatar esos elementos, trato de explicar su vida como un episodio esencial en la historia del pensamiento que, incluso a pesar del propio Marx, tuvo una enorme influencia en el siglo XX.

Tras su muerte, y en buena parte a instancias de Engels, empieza a utilizarse su figura de gran pensador para diversos fines, lo que la aleja del Marx real, que no encaja muchas veces con ese prototipo. Por eso cada vez más se va inventando un Marx legendario, como se aprecia en el intento póstumo de rehacer su obra completa”.

El mito y la realidad

Lo que el historiador traza con sencillez, es el hecho de que todo hombre cuya obra repercute en su tiempo, sufre una construcción está fuera de sus ilusiones e incluso de sus propuestas. Hay entonces un Marx real, un Marx ilusorio en su propia dimensión, y un Marx de la realidad. Sobre ese ensayó Stedman Jones.

Ya con la aparición del “Manifiesto comunista” en 1948 se inició el proceso de gestación del Marx público. Dentro del mismo, con su amigo y protector Federico Engels, dio a conocer “El manifiesto comunista” cuando surgían las revoluciones liberales europeas, “El manifiesto…” pregonaba el fantasma del comunismo que recorría el viejo continente.

El historiador destaca la irrupción de idearios de todo pelaje que no hicieron sino interpretar y reinterpretar a Marx para dar lugar a ese plano de realidad donde se afirmar las propuestas de los hacedores de ideas. Propuestas que no serán jamás representación de sus estrictos postulados.

@ddrmuseum
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Filosofía, economía y política tuvieron en parte ese destino debido a que Marx puso en boga, ideas para transformar la realidad político institucional de las naciones, con base estrictamente europea y mirada eurocéntrica, y jamás un pensamiento que se echa a dormir sobre el antiguo roble de los escritorios. Stedman Jones, intenta entonces ir por parte y analizar al personaje, sus propuestas políticas, su mito y sus dogmas. Ese camino es su desafío.

“El pensamiento de Marx, que abarca mucho más que el ámbito económico al que se le circunscribiría posteriormente, es a la vez hijo de su tiempo y de una gran modernidad, lo que contribuyó a las famosas contradicciones y titubeos que el dogmatismo posterior ha tratado de ocultar o eliminar –expresó-.

Hasta ahora sus biografías, elogiosas o denostadoras, se centraban en cuestiones como su vida familiar, su muy cuestionable antisemitismo o su difícil carácter, aspectos de sobra conocidos.

Por eso, más allá de relatar esos elementos, trato de explicar su vida como un episodio esencial en la historia del pensamiento que, incluso a pesar del propio Marx, tuvo una enorme influencia en el siglo XX. Tras su muerte, y en buena parte a instancias de Engels, empieza a utilizarse su figura de gran pensador para diversos fines, lo que la aleja del Marx real, que no encaja muchas veces con ese prototipo. Por eso cada vez más se va inventando un Marx legendario, como se aprecia en el intento póstumo de rehacer su obra completa…”.

Plantea a Marx como hijo de la Revolución Francesa y del pensamiento de Hegel y desliza que “En origen, la filosofía de Marx tiene poco que ver con el pensamiento económico, trata sobre la caída del hombre, pero en un sentido si queremos "neocristiano". Se adscribe a movimientos en contra de la ortodoxia cristiana reinstaurada en los años 20 en Prusia. Marx creía que habría una alianza entre los filósofos, los que leían con ojo crítico a Hegel, y el debate en Inglaterra y Francia sobre las condiciones en las que vivía la clase trabajadora. Cuando escribe por primera vez sobre esto, habla de los que piensan y los que sufren. Estos eran los que iban a dar la vuelta a esa situación de degradación del ser humano nacida de un cristianismo excesivamente espiritual y de un Estado que no refleja el espíritu comunitario ideal de la humanidad”.

Hay Marx para rato

A su vez, establece cambios notorios en la línea de su búsqueda, aunque a Marx le costaba admitir mutaciones. Hacia 1850, señala que su investigación sobre economía política muestra que prevalece una mirada más pronunciada sobre economía política que luchas de clases o capital. Vincula al romanticismo su visión respecto del que el capitalismo nace, crece, florece y luego muere, cosa que la realidad se encargó de desmentir porque no previó los sucesivos renacimientos sobre bases diferentes. La crisis 1857-58, lo confunde y obliga a replantear muchos principios. Es importante además, su vínculo con Engels, con quien escribirá a dos manos los notables artículos periodísticos sobre la guerra de Secesión.

Para el historiador, Engels fue decisivo para erigir el mito de Marx, creyó que la economía destruiría capitalismo sin atenuantes, en tanto Marx se inclinaba a repensar aspectos sociales. “El Capital” constituye hoy la síntesis de su pensamiento histórico y está abierto a un sinnúmero de interpretaciones a partir de ser un texto clave. La Comuna de París, la guerra franco-prusiana influyen en la dirección de sus ideas mientras sus propuestas se debaten entre los trabajadores de todo el mundo.

En un reportaje realizado por el portal “El Cultural” Stedman Jones sostiene en su obra por eso que “Marx fue uno de los primeros en señalar y enfatizar la energía y el dinamismo del capitalismo y la manera en la que unas pocas décadas del siglo XIX cambiaron el mundo mucho más que varios siglos anteriores. En ese sentido sí reconoce en su teoría los logros del capitalismo, en parte porque, a diferencia de otros pensadores radicales de la época, las ideas las toma de Hegel, y la idea básica de Hegel es que el hombre no es un producto de la historia, sino que el hombre transforma la historia” .

Su vida, sus vínculos personales, sus padecimientos y sus obsesiones, son parte de una biografía crítica y profunda, uno de los materiales que seguramente se impondrán para rever vida y obra de uno de los pensadores que vibran en el quehacer de la humanidad. Que equivale a reconocer sus ideas recorrerán los rumbos de la tierra mucho más tiempo aún.

En Buenos Aires 

A 200 años del nacimiento de Karl Marx, el Goethe-Institut y el Teatro Nacional Argentino – Teatro Cervantes invitan a conocer la vida y obra del vasto pensador alemán junto con artistas y referentes de diversas disciplinas. Durante esta acción de inicio de la temporada 2018 del teatro, el público podrá transitar por sus salas y otros espacios menos conocidos.

Sábado 7 de abril de 2018 de 10.30 a 23. Entrada libre y gratuita.

El programa tiene Lecturas comentadas de escritos de Karl Marx, performances de sus textos de ficción, diálogos marxianos, filosofía y música, un recorrido biográfico acusmático, tangos proletarios, proyecciones y una feria editorial integran esta única jornada de doce horas. Ver completo en: www.goethe.de/ins/ar/es/ver.cfm?fuseaction=events.detail&event_id=21170333

*Alejandro C. Tarruella es periodista, escritor, autor de los libros “Guardia de Hierro. De Perón a Bergoglio”, “Envar Cacho El Kadri. El guerrillero que dejó las armas”, entre otros.

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