Denuncian el vaciamiento de la fábrica Fanazul: "La Policía se nos cagaba de risa"
Denuncian el vaciamiento de la fábrica Fanazul: "La Policía se nos cagaba de risa"
Los trabajadores de Fanazul convicen con la policía en la puerta de la fábrica. "Pusimos un gazebo en la puerta de la fábrica porque es tremendo el frío que hace acá". Denuncian que tanto el gobierno nacional como el provincial no hicieron nada para dar una solución al problema.
 
Según consignó Revista Cítrica, "en Fanazul la crisis se agrava a cada minuto. A los trabajadores se los viene ultrajando desde diciembre del año pasado y la sangría no cesa". 
 
 
"Llevamos más de 100 días de resistencia y lucha, y ahora están vaciando la fábrica. Se están llevando todo. Hace un par de noches decidimos -en asamblea- irnos para la puerta de Fanazul, para que no se sigan llevando las cosas", dijo Omar, trabajador de la planta.
 
"Ya se fue un camión cargado. Cuando llegamos con un grupo de compañeros, nos encontramos con la Policía Federal, que está del lado de adentro de la fábrica. Y sabiendo que nosotros íbamos para allí, empezaron a mandar más efectivos. Por supuesto, nosotros no podemos ingresar. En el camión se llevaron un tractor, cubiertas, y demás materiales de la planta de dinamita. Siguen desmantelando la fábrica. Ya desarmaron el laboratorio", explicó.
 
El camión no salió por la entrada principal, sino por otra, "que sale a los polvorines". Y lo hizo de noche. "Un par de compañeros, con camionetas y autos, en estado de desesperación por ver que estaban vaciando la fábrica, interrumpieron el paso del camión. Inmediatamente llegó la Policía, luego Gendarmería, e Infantería, también ayudados por la Patrulla Rural. Nos impidieron el paso. Nos cachearon. Y se nos cagaban de risa en la cara", denunció el trabajador.
 
"Y después, el camión -finalmente- salió rumbo a Córdoba. Custodiado por todas esas fuerzas de seguridad". "Estos son unos momentos dificilísimos para nosotros", dice Omar. "Tenemos compañeros que se encuentran ya en situación de calle. Otros compañeros están sufriendo la desgracia de la rotura de sus matrimonios. Algunos solamente comen a la noche, en el acampe, donde consiguen un plato de comida".
 
"Ahora nos repartimos entre el acampe, que está enfrente de la municipalidad, y otro grupo fue a la puerta de la fábrica. Vamos a estar así hasta tanto se vayan los cordobeses. La situación es realmente desesperante. Siento que son las últimas cartas y que ya están jugadas. Increíblemente Fanazul se cierra. Y nos quedaremos todos sin trabajo", contó.