Futuro por pasado: con los tarifazos, volvieron los "enganchados" al servicio eléctrico
Futuro por pasado: con los tarifazos, volvieron los "enganchados" al servicio eléctrico

Los brutales y continuos tarifazos en el servicio eléctrico provocaron en los últimos tiempos un efecto colateral que hace recordar a otras épocas: las conexiones clandestinas por las cuales los "enganchados" consumen luz de manera ilegal. 

Según un informe publicado por Diario Popular, florecen en distintas zonas los “electricistas” que ofrecen a los vecinos por unos 3000 pesos implementar conexiones clandestinas.

Incluso, detalla la nota publicada por el matutino este fin de semana, hay equipos que sirven para “engancharse” en determinadas horas de la jornada, donde más se consume.

“Me vino una factura en marzo de 4500 pesos. No la pude pagar y se venció. El jueves fui a la empresa con el dinero, que me había prestado una amiga, pero me dijeron que no podía cancelar la deuda, porque ya tenía la factura nueva de abril. Entonces, ahora tengo que pagar 8500 pesos. Hay un electricista que está enganchando en todo mi barrio. Cobra 3000 pesos. No es lo que quiero, porque siempre pagué, pero no te dejan otra”, dijo Silvia, una vecina de la localidad de La Tablada, en el partido de La Matanza.

En las últimas semanas, sobre todo desde el nuevo cuadro tarifario de las empresas de energía eléctrica, en el Conurbano y la Ciudad de Buenos Aires, creció la oferta de conexiones clandestinas a bajo costo.

“Desde la asociación Defensa de Usuarios y Consumidores (DEUCO), su titular Pedro Busetti expresó que “esta situación con las conexiones clandestinas de luz son una derivación directa del drama que padecen miles de hogares en Argentina con las tarifas altísimas”.

Según un reciente informe de la Universidad de Avellaneda, en los últimos dos años el costo de la boleta de electricidad se incrementó en promedio nada menos que en un 1490%. Aumentos similares se dieron en otros servicios como el gas (1297%) y el agua (996%).

El mismo estudio indica que entre 2015 y 2018 el porcentaje del salario que las familias destinan al pago de servicios públicos pasó del 6% al 21%, es decir, más del triple.