Los gigantes, los verdaderos dueños del Planeta, siguen reagrupándose y generando negocios entre ellos. Y negocian con un bien de los más sensibles para la existencia humana: el alimento.
 
La noticia es que BASF le compró al gigante Bayer -por 1.700 millones de euros- los negocios de semillas de hortalizas y otros desarrollos.
 
En ese sentido, adquirió también el negocio del tratamiento de semillas, una plataforma sobre agricultura digital y desarrollo e investigación sobre semillas de trigo.
 
Bayer está en pleno proceso de desprendimiento de activos -justamente- para finiquitar la compra de Monsanto, la colza -también de Monsanto- en Australia; herbicidas a base de glifosato en Europa; y la investigación de canola calidad juncea, entre otros.
 
Esta compra es un complemento de la adquisición por parte de BASF a Bayer del negocio global de glufosinato de amonio; negocios de semillas para cultivos claves en mercados específicos y la investigación de traits y recursos de mejoramiento para estos cultivos, junto con la marca comercial y trait LibertyLink, por un monto total de 5.900 millones de euros.
 
Significará una transacción total de 7.600 millones de euros.