De la Rúa y Macri: similitudes, más allá de las chicanas
De la Rúa y Macri: similitudes, más allá de las chicanas

Las similitudes entre los gobiernos de Fernando de la Rúa y Mauricio Macri no son pocas. El folklore de la política se limita en general a recordar la salida anticipada del ex mandatario radical en 2001 mientras especula respecto de si el empresario del PRO correrá la misma suerte.

Las frecuentes chicanas de los opositores invocan ese paralelo como una especie de amenaza, mientras desde el oficialismo se denuncian presuntas acciones del peronismo/kirchnerismo para desestabilizar y provocar lo que peligrosamente denominan un “golpe de Estado”.

Sin embargo, poner en primer plano estas apreciaciones nos hace caer en un error muy común: pasar por alto que el rasgo principal del gobierno de la Alianza no fue su huida en helicóptero, sino todo el daño que provocó antes de escapar.

Lo que sucede en estas horas es una muestra palpable: después de tomar deuda a niveles récord durante dos años, la actual administración no ve otra salida que recurrir al Fondo Monetario Internacional, lo cual fue una constante en los años 2000 y 2001, sobre todo luego del ingreso al gabinete de Domingo Cavallo, quien casualmente reapareció en los últimos días en los medios y en los despachos oficiales.

Lo que acaban de anunciar hoy mismo el presidente Mauricio Macri y el ministro de Hacienda Nicolás Dujovne no es otra cosa que un revival del mentado “Blindaje” gestionado por la Alianza en el año 2000, recordado por el spot donde el entonces jefe de Estado culminaba exclamando: “Qué lindo es dar buenas noticias”.

Hoy el macrismo recurre al mismo mecanismo para conseguir algo de aire financiero en medio de la salida de divisas, y como no quiere ni siquiera mencionar aquella palabra “Blindaje”, recurre al insólito artilugio semántico del “financiamiento preventivo”.

Aquellos manejos de la Alianza terminaron costándole muy caro al país, lo cual se reflejó de muchas maneras, especialmente en la enorme deuda que derivó de aquel proceso. Hoy Cambiemos lleva récord de endeudamiento en menos de dos años y medio, y se dispone a agravar la situación recurriendo al siempre ruinoso FMI.

En definitiva, más allá de la chicana del helicóptero y el fantasma de la salida anticipada, esa es la verdadera similitud entre aquel gobierno y el actual. Ya la entrevemos en el presente, pero se hará más evidente en el futuro, cuando debamos pagar los onerosos platos rotos tal como sucedió hace menos de dos décadas.