La Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos acusó hoy a Israel de matar de una forma que "parece indiscriminada" y recordó que el uso de la fuerza letal debe ser "el último recurso", un día después de la muerte de 60 personas bajo fuego israelí durante las protestas en rechazo por la inauguración de la Embajada de Estados Unidos en Jerusalén.

"Parece que cualquiera puede ser asesinado o herido. Mujeres, niños, reporteros, personal de primeros auxilios, si se acercan a más de 700 metros de la valla. Dispararon a un amputado doble, ¿qué amenaza es un amputado?", afirmó el vocero en Ginebra de la Oficina, Rupert Colville.

"Parece bastante claro que se está matando de forma indiscriminada", precisó el funcionario, citado por la agencia de noticias EFE. "El uso de la fuerza letal debe ser el último recurso, no el primero y debe responder a una amenaza a la vida. El intento de saltar o dañar una valla, o lanzar cócteles molotov no es claramente una amenaza de muerte", subrayó.

Colville dejó en claro que durante las manifestaciones no hubo "amenaza real de muerte" contra el Ejército israelí y esto quedó demostrado en que solo un soldado israelí resultó herido de manera. "La comparación de cifras habla por sí sola", agregó.

Hoy, el Ministerio de Salud palestino elevó la cifra total de muertos a 60 y a 2.700 la de heridos, la mitad de ellos de bala o metralla.