Las mentiras de Feinmann quedaron en evidencia
Las mentiras de Feinmann quedaron en evidencia

EduardoFeinmman, usted mostró en su programa un video (filmado claramente por personal de la empresa de seguridad Murata) donde salto las rejas del portón del INTI para poder ingresar. Y dijo que los que se habían "descolgado" para ingresar "ilegalmente", eran Giselle Santana y su marido (Alejandro, que es mi compañero en la vida y en la lucha, y es cualquier cosa menos "el marido de"). Y miente, claro, porque en su propio video se ve que solo yo salto las rejas. Es más, Alejandro ni siquiera estaba allí en ese momento. Y no es la primera vez que usted miente para involucrar a alguien de mi familia en las acciones que denuncia como "ilegales".

Hace algunos meses usted difundió un video de una manifestación en el comedor del Instituto, donde trabajadoras y trabajadores del INTI cantaban y aplaudían contra autoridades del organismo que se encontraban allí. Y se tomó el trabajo, nuevamente, de señalar a lxs trabajadorxs con nombre y apellido. Y dijo que, entre otrxs, allí se encontraba la hermana de Giselle Santana, delegada de ATE. Y mintió, nuevamente, porque mi hermana no estaba en el comedor ese día, ni aparecía en ese vídeo. Es más, ya había aceptado la indemnización y se había dado por despedida.

La orden de sus jefes del Ministerio de Seguridad es acumular "denuncias" contra lxs delegadxs de ATE para armar causas penales en nuestra contra.

Pero en ese momento decidí no aclararlo, ¿por qué, qué diferencia había? Usted estaba atacando a todxs mis compañerxs, que no hacían más que manifestar la bronca por la injusticia de sus despidos. ¿Qué importaba si mi hermana estaba o no allí?

Pero usted no lo hizo inocentemente. Usted mintió para poder nombrarme, porque la orden de sus jefes del Ministerio de Seguridad es acumular "denuncias" contra lxs delegadxs de ATE para armar causas penales en nuestra contra. Usted calumnió a una persona que fue despedida simplemente por portación de apellido. Una persona que entró al INTI como Maestranza, que pudo terminar el secundario con mucho esfuerzo en un bachillerato popular que impulsó ATE en el INTI, que gracias a eso pasó de auxiliar a técnica de laboratorio. Que luego quiso seguir creciendo, y siguió estudiando, ahora en la universidad, pero la echaron igual, con asistencia perfecta, con evaluaciones de desempeño impecables, la echaron por llamarse Santana.

Ayer yo salté las rejas, es cierto, y lo hice porque nunca debí haber estado del otro lado. El jueves 24 en una asamblea lxs trabajadorxs decidimos permanecer en el INTI todo el fin de semana ante la decisión de las autoridades de seguir despidiendo compañerxs. Lo votamos a las 19 hs, pero algo más tarde sufrí una descompensación y me desmayé. Mis compañerxs se asustaron, llamaron varias veces a la ambulancia, pero nunca vino. El responsable de la Seguridad del INTI, Daniel Castro, jamás llamó una ambulancia, ni pidió ayuda, ni se acercó a ver qué necesitábamos. El personal de la Policía Federal que está dentro del predio, tampoco. Eso sí es un delito, y se llama abandono de persona.

Fueron mis compañerxs quienes me dieron los primeros auxilios y me sacaron del Instituto para buscar asistencia médica.
Por eso estaba afuera la mañana del viernes. Y no había policías impidiendo el acceso, simplemente una puerta cerrada, y me trepé para entrar, es cierto.

¿Cómo no iba a hacerlo? Si con mis compañerxs habíamos decidido aguantar el frío, dormir en el piso, extrañar a la familia, para seguir luchando por lo que es justo, para defender nuestro INTI. ¿Cómo iba a quedarme del otro lado???
Yo salté las rejas y ahora estoy acampando con mis compañerxs. Yo estoy del lado de los que luchan contra las injusticias y la barbarie de un sistema que no conoce otra ley más que la de la ganancia.
Usted, Feinmman, ¿de qué lado está?