foto: archivo - Marcha Federal Educativa
foto: archivo - Marcha Federal Educativa

Este lunes 28 de mayo iniciamos la Marcha Federal por Pan y Trabajo impulsada por los Movimientos Populares. La Quiaca, La Rioja, Posadas, Bariloche y Comodoro Rivadavia dieron el puntapié inicial a una caravana que unirá la Argentina profunda con el Congreso luego de atravesar toda nuestra geografía durante cinco días de marcha y lucha.

Más de 40 organizaciones de base que organizan trabajadores y trabajadoras de la Economía Popular, precarizados, desocupados e informales nos agrupamos para poner como prioridad la agenda de los descartados, de aquellos y aquellas que demuestran con su agrupamiento y solidaridad que la relación patrón-asalariado ya no es la única ni la principal relación social, porque existen millones que se inventan su propio trabajo.

La Economía Popular o la economía que generan los propios trabajadores y trabajadoras para distribuirlo, en primera instancia de manera defensiva y luego como un grito colectivo que busca dignidad, reconocimiento institucional y legislación que la proteja es, sin dudas, junto al crecimiento de la lucha del movimiento feminista, una de las expresiones más fuertes y legítimas de la resistencia al proyecto económico de Macri.

Marcha Federal
Marcha Federal

La agenda reivindicativa incluye no solo la continuidad de las políticas sociales existentes desde hace años, también se destaca por sus propuestas. Desde la cercanía con la base surgen como reclamo 5 propuestas de legislación para el sector, todas perfectibles y sujetas a los aportes que las fuerzas vivas de nuestro pueblo puedan hacer:

Ley de Emergencia Alimentaria: para garantizar la seguridad alimentaria proponemos realizar un relevamiento oficial para detectar a niños, niñas y adolescentes con malnutrición o en riesgo de estarlo. Fortalecer las partidas presupuestarias de programas alimentarios y mejorar la calidad nutricional; garantizar el acceso a la canasta básica alimentaria al conjunto de las familias argentinas, dicha canasta abastecida por pequeñas unidades productivas de alimentos y de la agricultura familiar.

Ley de Integración Urbana: para garantizar el acceso a la vivienda digna de todas las familias. Regularización dominial de todas las viviendas relevadas en el Registro Nacional de Barrios Populares; suspensión de desalojos en el territorio relevado y urbanización de los barrios humildes para garantizar la prestación de servicios públicos.

Ley de Infraestructura Social: para garantizar el trabajo digno en la economía popular, promover el fortalecimiento y sustentabilidad del trabajo de la economía popular, social y solidaria a través de la contratación pública. Garantizar que el 25% de la obra pública sea realizada por cooperativistas de la economía Popular. Otorgar certificados de capacidad y habilitación a las cooperativas de trabajo para promover la continuidad de contrataciones.

Ley de Emergencia en adicciones: para garantizarla prevención y asistencia en el consumo problemático de sustancias. Fortalecer los espacios territoriales y las herramientas comunitarias para prevenir el consumo problemático. Promover la inclusión laboral de personas vinculadas a consumos problemáticos y fomentar la capacitación de sensibilización en todos los ámbitos del Estado, ámbitos educativos y en el conjunto de la sociedad sobre esta problemática.

Ley de agricultura familiar: para garantizar el uso de la tierra por quienes la trabajan. Promover la transferencia de tierras hacia los agricultores familiares que efectivamente desarrollen en ellas un trabajo productivo. Fomentar el apoyo público a las producciones de la agricultura familiar a través de subsidios, créditos de compras y contrataciones. Crear mercados y ferias populares donde se promueva el comercio e intercambio directo de la producción al consumo.

 LA SITUACION SOCIAL HA EMPEORADO

Muchas veces se ha estigmatizado y deslegitimado la lucha de los humildes, pero hoy hemos logrado el reconocimiento de la OIT, de nuestros compañeros de la CGT y las CTA, marchamos cotidianamente con los estatales porque sabemos de la importancia de la gestión pública para que el Estado llegue a nuestros barrios.

Diariamente sentimos el aliento y el acompañamiento a nuestros reclamos por parte de la Pastoral Social de la Iglesia Católica. A través de la Emergencia Social el Estado también nos ha reconocido como parte de la clase trabajadora.

Pero queremos advertir que la situación social ha empeorado y que las iniciativas anunciadas por parte del Poder Ejecutivo no son alentadoras.

Como sociedad todavía cargamos con las consecuencias sociales de acuerdos pasados con organismos de crédito como el FMI.

Desde la crisis de 2001 no hemos resuelto los aspectos vinculados a la pobreza estructural que se sostiene entre el 25 y 30%, con un 50% de nuestra población económicamente activa se encuentra sin derechos laborales. Además, se le suma al desgarrador panorama social, que más de 7 millones de niños y niñas están sumergidos en la pobreza. Si bien tuvimos avances y mejoras, un Estado más presente y varios puntos de PBI destinado a políticas sociales, no alcanzó para revertir la situación de millones de familias castigadas y sumergidas en la pobreza absoluta.

No propiciamos desestabilización ni somos golpistas, porque también sabemos que somos nosotros los que sufrimos las consecuencias de las grandes crisis, porque no somos los humildes los que compran millones de dólares o Lebacs, no tenemos cuentas off shore ni tiramos bolsos repletos de billetes por los muros. Hoy la inflación crece y nos daña directamente, los aumentos de precios en los productos de primera necesidad nos corren un poco más aún hacia el hambre, por eso queremos mostrar nuestra realidad, que el gobierno escuche y que el diálogo al cual siempre hemos estado dispuestos tenga resultados concretos.

Día a día miles de argentinos y argentinas se manifiestan en defensa de sus derechos, somos solidarios con cada uno de ellos, nos sentimos parte de un Pueblo que no se entrega y que sueña con una Argentina grande, soberana y digna. Con el espíritu de los revolucionarios de Mayo, con la fuerza que brota desde abajo aportando a construir respuestas concretas. Por eso marchamos al Congreso Nacional el próximo 1 de junio bajo el lema de Pan y Trabajo. Porque es tiempo de unirnos.

*Gildo Onorato: CTEP/Secretario de Políticas Sociales Movimiento Evita.