Suspendieron el controvertido partido que iban a disputar Argentina e Israel
Suspendieron el controvertido partido que iban a disputar Argentina e Israel
La Asociación de Fútbol Argentino (AFA) decidió este martes suspender un encuentro amistoso de la selección con su par de Israel que estaba previsto para el sábado en Jerusalén, accediendo a reiterados pedidos palestinos de que el partido no se llevara a cabo en esa disputada ciudad.
 
En este sentido, cabe repasar un poco de historia cercana. El 11 de enero de este año, Gabriela Michetti, de visita oficial en Israel, aseguró ante el primer ministro de ese país, Benjamín Netanyahu, que Buenos Aires consideraba estratégica su relación con Tel Aviv.
 
"Hemos elegido con el presidente los países que nosotros pensamos son estratégicos para Argentina", había asegurado Michetti en alusión a Israel.
 
Netanyahu ya había viajado a Buenos Aires en septiembre de 2017 y se había reunido con Macri, en lo que significó primera visita de un primer ministro israelí a América Latina.
 
Días después, Israel aceptó extender la vida útil de la carne vacuna refrigerada que se exporta desde Argentina, lo que le permitiría exportarla por vía marítima.
 
En febrero, Horacio Reyser Travers, secretario de Relaciones Económicas Internacionales del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, dijo que "Argentina está llevando adelante una política de inserción inteligente al mundo, que quiere decir en términos generales tener una mayor inserción en el mundo como estrategia".
 
Un tiempo más tarde apareció Patricia Bullrich y la polémica compra de distintos armamentos, con destino de los arsenales de las diferentes fuerzas de seguridad nacionales, provenientes del ejército israelí. Y por supuesto, todo esto llegaba de la mano del irrestricto apoyo argentino al estado de Israel en sus acostumbrados ataques al pueblo palestino.
 
En medio, una vez más, como ha ocurrido decenas de veces en la historia, el deporte iba a actuar como cortina de humo. Esta vez, era el partido entre Argentina e Israel, nada menos que en la candente Jerusalén. 
 
A mediados de mayo, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina había indicado que el Gobierno veía con preocupación la muerte de palestinos durante los "enfrentamientos" con el Ejército israelí en la franja de Gaza.
 
"Argentina sigue con preocupación los graves hechos de violencia registrados en los últimos días en la franja de Gaza", había dicho el texto de prensa.
 
Para Macri, la masacre israelí al pueblo palestino era un "delicado contexto", y pidió "a todas las partes actuar con moderación y responsabilidad" para evitar "una escalada de tensiones que puedan conducir a nuevas pérdidas de vidas".
 
Finalmente, este martes, la Asociación de Fútbol de Palestina (AFP) hizo un llamamiento a la Asociación de Fútbol Argentino (AFA) y al equipo nacional para que no se dejen utilizar por el Gobierno israelí y suspendan el partido amistoso entre Argentina e Israel, previsto para el sábado 9 en Jerusalén.
 
"No deben dejarse utilizar por políticos del Gobierno israelí como herramienta para normalizar el anexo ilegal de la ocupada Jerusalén Este y para blanquear las violaciones sistemáticas de la ley internacional y los derechos humanos por parte de Israel", destaca el texto.
 
Desde que se supo que se disputaría el partido, grupos pro-palestinos y pro-derechos humanos instaron al equipo argentino a no jugar en Israel.
 
"Aceptando jugar un partido amistoso con Israel en la ciudad ocupada de Jerusalén, la Asociación de Fútbol Argentino se arriesga a volverse inelegible -y no merecedora- para acoger la Copa Mundial del 2030, si quisiera intentar ganar el concurso", señala el comunicado de la AFP.
 
La nota recuerda que "Israel ha buscado desde hace tiempo, sin fortuna, el reconocimiento de su anexión de Jerusalén Este, que llevó a cabo violando el derecho internacional y los derechos humanos".
 
"Lamentamos declarar que, si el equipo nacional argentino continúa con sus planes de jugar en Jerusalén, lanzaremos una campaña mundial para cuestionar la elegibilidad de Argentina para acoger la Copa Mundial de la FIFA 2030", expresaron.
 
Los artículos 3 y 4 de los estatutos de la FIFA son muy claros sobre el compromiso de "respetar todos los derechos humanos reconocidos internacionalmente" y sobre su posición contra el racismo y cualquier tipo de discriminación.
 
El estadio de Malha, donde iba a disputarse el partido amistoso, es donde juega el Beitar Jerusalén, un equipo conocido por su racismo, ya que no contrata a jugadores árabes.