Los tres miembros de La Manada que estaban en la prisión de Pamplona y los dos que estaban en Alcalá-Meco abandonaron la cárcel este viernes por la tarde después de pagar la fianza.

El Gobierno anunció que estudia defender a las víctimas de delitos contra la libertad sexual.

Los cinco llevan casi dos años en prisión provisional y habían sido condenados a nueve años de cárcel por abusar sexualmente y en grupo de una joven en los Sanfermines de 2016.

La condena por abuso sexual y no por violación despertó una ola de indignación y numerosas protestas. "¡Es criminal la justicia patriarcal!", "¡No es abuso, es violación!" corearon los manifestantes congregados en la ciudad de Pamplona y en la plaza Sant Jaume de Barcelona, en las primeras protestas ciudadanas en repudio a la excarcelación de los jóvenes de La Manada.


Los condenados José Ángel Prenda, Ángel Boza y Jesús Escudero -recluidos en la cárcel de Pamplona-, y Antonio Manuel Guerrero y Alfonso Jesús Cabezuelo -en la madrileña prisión de Alcalá Meco-, deberán comparecer tres veces por semana -lunes, miércoles y viernes- en el juzgado más próximo a su domicilio.


Como no podrán acercarse a la víctima, tienen vedado acudir a la Comunidad de Madrid, donde reside la joven, y tampoco podrán abandonar el país, por lo que se les retira el pasaporte, de acuerdo con las medidas cautelares adoptadas.


El movimiento feminista convirtió el caso en un emblema para la lucha contra el machismo, después de que durante el juicio parte de la prensa pusiera en duda la declaración de la víctima.

Ante la excarcelación de los condenados, se convocaron concentraciones para repudiar "la justicia patriarcal". En Madrid, la protesta será mañana, frente al Ministerio de Justicia.


También se desencadenó una catarata de reacciones políticas, desde el gubernamental Partido Socialista (Psoe), pasando por Podemos, de la izquierda y Ciudadanos, de la centro derecha.


"La libertad provisional de los miembros de La Manada es una mala noticia jurídica por la gravedad de los acontecimientos y la reincidencia de los agresores", afirmó el Psoe a través de Twitter.


"El sesgo machista de la justicia golpea de nuevo a las mujeres", dijo Podemos y reclamó "mayor celeridad en los procesos, mayor protección a la víctima y juzgados especializados que asuman la violencia sexual para que no ocurran cosas como ésta".

Por su parte, la vocera de Ciudadanos en la comisión de Igualdad del Congreso, Patricia Reyes, afirmó que es "indignante" que los condenados de La Manada salgan en libertad provisional dos años después, aunque la sentencia no sea firme todavía.


Con las etiquetas "Si #LaManada sale, nosotras ocupamos las calles; #YoTeCreo; y #LasCallesTambienSonNuestras", las activistas feministas Teresa Lozano y Zua Méndez, conocidas como Towanda Rebels, y por su campaña en redes sociales en defensa de la víctima de La Manada, llamaron a las mujeres a protestar.


Al llamado se unieron también las integrantes de la Plataforma 8M, que el día de la mujer congregó a cientos de miles de personas en todas las ciudades de España.


"Por justicia, por reparación, por seguridad pública, los violadores de La Manada no pueden estar en libertad. Cabe que el tribunal rectifique", indicó Barcelona En Comú, el partido de la alcaldesa de la capital catalana, Ada Colau, llamado a la manifestación.