foto: Alexandria Ocasio-Cortez
foto: Alexandria Ocasio-Cortez

Alexandria Ocasio-Cortez es hija de una portorriqueña y un hombre nacido en el Bronx, se considera socialista y es la candidata al Parlamento estadounidense más joven de la historia política de ese país.

Los pergaminos parecen potentes y de hecho le alcanzaron para ganarle la primaria del Partido Demócrata nada menos que a un peso pesado de esa agrupación, el congresista Joe Crowley, considerado hasta ahora el posible sucesor de Nancy Pelosi, la actual líder demócrata en la Cámara de Representantes.

Ocasio-Cortez será la candidata del partido de Barack Obama por el distrito 14 de Nueva York, que aglutina nada menos que zonas del populoso barrio del Bronx y de Queens, ambos con nutrida cantidad de inmigrantes latinos y a la vez con altas tasas de pobreza.

En la elección, esta joven de 28 años obtuvo el 57% de los votos, mientras que el histórico dirigente se quedó en un 42%

Ocasio-Cortez viene de haber apoyado a Bernie Sanders en las primarias de las presidenciales demócratas (las cuales ganó Hillary Clinton) y lleva con orgullo el carné de los Socialistas Demócratas de América.

Entre sus caballitos de batalla se ubican la propuesta de una sanidad pública y llevar adelante políticas más duras para con la especulación financiera de Wall Street.

Crowley apostó en la interna a las mañas de los políticos más conservadores de su país. De hecho llegó a no participar de debates y enviar en su lugar a reemplazantes, actitud por la que fue duramente cuestionado por el poderoso The New York Times.

"Este es el segundo debate de las primarias al que Crowley no se presenta. Una vocera afirmó que su agenda no le permitía presentarse a los dos debates, lo que inevitablemente hizo pensar a los votantes: '¿Qué somos, insignificantes?'" , escribió el periódico según publicó El Diario de España.

"Se supone que las mujeres como yo no deben ser candidatas. No nací en una familia rica o poderosa. Nací en un lugar donde tu código postal determina tu destino", dice la dirigente en su video electoral. "Soy una educadora, activista y neoyorquina de clase trabajadora. Entrar en política no era el plan, pero tras 20 años con el mismo representante, nos tenemos que preguntar en favor de quién ha estado cambiando Nueva York", resume.

"Cada día es más difícil para las familias trabajadoras como la mía salir adelante. El alquiler sube, la sanidad cada vez cubre menos y nuestros ingresos permanecen igual. Esta claro que estos cambios no han sido para nosotros", afirma también quien recaudó 600 mil d´dólares para su campaña, que pese a todo logró imponerse ante los tres millones que le llovieron a Crowley.

"Esta carrera es de gente contra dinero", advertió poco antes de quedarse con la victoria.