"Al presidente iraní Rouhani: NUNCA, NUNCA AMENACE A LOS ESTADOS UNIDOS O SUFRIRÁ CONSECUENCIAS COMO LAS QUE POCAS VECES HAN SUFRIDO ANTES. NO SOMOS MÁS UN PAÍS QUE SE QUEDARÁ QUIETO ANTE SUS PALABRAS DEMENTES DE VIOLENCIA Y MUERTE ¡SEA CAUTELOSO!".

De esta forma, en un mensaje escrito mayormente en mayúsculas (lo que en el lenguaje de las redes sociales indica furia) a través de su cuenta en la red Twitter, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, disparó una severa amenaza al gobierno de Irán.

A su vez, las palabras del mandatario norteamericano fueron en respuesta a dichos de su par iraní, Hassan Rouhani, quien había advertido a Washington que no "juegue con la cola del león" porque, en ese caso, una batalla con Irán sería la "madre de todas las guerras".

"Usted declara la guerra y luego habla de querer apoyar al pueblo iraní", señaló Rouhani, quien además reforzó su advertencia sobre que su gobierno podría cerrar el Estratégico Estrecho de Hormuz, una vía de navegación vital para el suministro internacional de petróleo.