Sociedad

Crónica de una charla entre Rodríguez Larreta y vecinos de la Ciudad

El jefe de Gobierno porteño realiza habituales reuniones junto a ciudadanos en las que intenta responder preguntas, inquietudes y quejas de los habitantes de la Ciudad. Aquí una de ellas desde adentro.

Foto Fabián Waldman
Foto Fabián Waldman

 

Llego a la oficina, un mensaje en el contestador me invita, junto a los vecinos de Balvanera, a una charla con el Jefe de gobierno de la Ciudad, Horacio Rodríguez Larreta, para plantearle inquietudes.

Marco el número indicado y una telefonista me dice que será en el Colegio San José de la calle Azcuénaga al 300 (institución privada y religiosa) Me solicita nombre y apellido, número de documento y correo electrónico.

Me agendo y pienso en muchos temas que atañen a la ciudad. Impuestos, subtes, educación.

Martes 31, llego en horario, me recibe un “empleado” del gobierno porteño, con buzo celeste con logo BA y una planilla. Pretendo pasar sin identificarme y dice que aguarde. Solicita mi número de documento y un mail mientras otros asistentes cuentan con “tarjeta de invitación”.

El edificio es grande, con un vestíbulo y una escalera que conduce al auditorio, donde hay ya sentadas unas 200 personas y al fondo la mesa dispuesta para la charla con el intendente. El promedio de edad de los participantes es de 65-75 años. “La duración es de una hora y media”, me responden.

Dos o tres empleados de la ciudad recorren la sala y con una tablet anotan las inquietudes o preguntas de los asistentes. Estas pasan directamente a la computadora de Juan Pablo Arenaza, Subsecretario de Vinculación Ciudadana con la Seguridad, quien será el que determine el orden y seleccione cuáles de ellas podrán ser realizadas.

A las 17.15 ingresa por la derecha del escenario Rodriguez Larreta, pulcramente vestido en su habitual sweater negro con cierre. Ascético, sin colores, en una escuela de la iglesia, pareciera que va a dar inicio a la misa.

Arenaza toma el micrófono y ordena, tuteando a todos y llamando por el nombre de pila a los jubilados. “Hagamos preguntas cortas, saben que acá no tratamos problemas personales sino generales”, dice. “Somos respetuosos y no nos interrumpimos, cuando Horacio conteste que haya silencio así podemos escuchar”, continúa. Aclara que la última parte va a estar dedicada a la seguridad. “Con Celeste, que es la asistente de Rodríguez Larreta, vamos a tomar nota de todo”, explica. También es de la partida el jefe de la comuna 3, Carlos Breyaui.

Me siento en la última fila y al lado mío se acomoda un señor de 85 años con su bastón y su hija. Ella le dice que descanse, mientras con la otra mano sostiene los dos vasos del café que daban en la entrada. Me mira y comenta que vienen caminando de muchas cuadras, que lo llamaron a la casa varias veces para invitarlo. “Lo volvieron loco y desde la mañana que no come nada por los nervios y las ganas que tenía de estar”, me dice.

Comienza Arenaza a nombrar a las personas para que realicen las preguntas. Dos asistentes acercan el micrófono a quienes toman la palabra. Consultas sobre calles con baldosas flojas y juntas despegadas. Consumo de marihuana en la calle, inseguridad, vecinos que no levantan la caca de sus mascotas. También el tema de los piquetes, cuándo van a terminar con ellos, pregunta una señora, que precavida, pide que no la tilden de gorila. El agradecimiento por un semáforo colocado en Ecuador y Lavalle y por lo bella que está quedando la Plaza 1º de Mayo.

Alguno pregunta por la poda de árboles que se está realizando en sentido contrario al que conviene, por la instalación de los nuevos caños de transmisión de datos sin eliminar el cableado aéreo. Una señora le cuestiona que llegaron $ 65.000 de luz al club social Homero y solicita ayuda. Otra mujer de unos 70 años cuenta que tiene cáncer, que se atiende en el Marie Curie y que no funciona el tomógrafo. Otra jubilada habla del precio de los tomates, si se le puede poner un límite. Un comerciante de la zona reclama que vuelva la seguridad a Plaza Houssay, donde están haciendo un centro comercial.

Foto Fabián Waldman
Foto Fabián Waldman

 


Ellos rompen, nosotros pagamos

Larreta sentado en una banqueta alta, usa su teléfono y anota mientras los vecinos hablan, alguno se extiende un poco más y Arenaza trata de cortarlo. Termina la ronda y responde con su discurso pulcro y educado.

“Esta zona, la de Once, es una de las que más ha cambiado: eliminamos a los vendedores ambulantes, que ustedes nos pedían. Estamos realizando la reparación más grande de veredas de la ciudad. Refaccionamos toda la zona de Pueyrredón y Rivadavia, Plaza Once ahora es una maravilla. La Recova que antes era un antro fue transformada y caminar da gusto”, dice

Se escuchan algunos aplausos de reconocimiento a la labor. “La Plaza 1º de mayo, está quedando muy bien, esos cambios fueron votados por los vecinos y su implementación con las canchitas y calesita y las rejas de protección. Tienen los caniles para las mascotas, la cultura y la ciudad mejor la hacemos entre todos”, explica el jefe de Gobierno a su auditorio.

Mira la lista de preguntas y sigue, señala que mientras los vecinos preguntan, él consulta a cada área de la ciudad para tener la respuesta.

“Tenemos que aprender a convivir con las bicisendas, antes nadie las usaba, ahora necesitamos la responsabilidad de todos”, agrega.

“Los arreglos en las veredas los asumimos nosotros, porque las empresas contratistas no los hacían y tardaban siglos en hacerlos. Además, si hacemos los reclamos tardan meses en contestar”, responde.

“Con los servicios no podemos hacer nada pues depende de la nación, acabo de estar con Mauricio y le dije que aceptamos hacernos cargo. Estuvimos 10 años sin inversiones y en este último tiempo se han reducido los cortes. Todavía falta, pero lo estamos logrando”, continúa.

Sobre el reclamo de precios de los tomates, explicó que no los pueden controlar. “Hay que caminar o ir a las ferias municipales que venden un 20-30% más barato”, sugiere. Se escuchan algunas voces diciendo que eso no es verdad. Horacio contesta: “tratamos qué sea así…”.

Ya son 400 las personas que asisten a la charla y se acerca el final. El señor de 85 años y la hija se fueron hace rato. En la puerta se aglomeran por un vaso de café y un bizcocho algunos jubilados.

Se cierran las preguntas y alguno reclama por no haber sido escuchado. “Es sobre el tema de los comercios”, dice. Arenaza responde que se acabó el tiempo.

Le acercan un regalo a Rodríguez Larreta, con una bandera de los Juegos Olímpicos de la Juventud y un agradecimiento a la gestión.

Cierra hablando sobre la seguridad, sobre cómo cuidan a la policía, los sueldos, que el comisario se reúne con el barrio una vez al mes, que todos los días tiene una charla en un barrio distinto.

La misa está llegando a su fin, los jubilados van por su café con bizcochos. La señora que reclamaba por el tomógrafo sigue esperando la respuesta junto con el club de barrio y los tomates.

Quizás en la próxima misa le toque el turno a su respuesta.
 

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