Sociedad

Y ahora que estamos juntas, va a ser ley

Este gobierno corporiza la estafa representativa al promover una ley que no está dispuesto a sostener sino que además constituye el bloque con más votos en su contra. Pero la brisa de mar anticipa una marea feminista que viene a arrasar con toda injusticia patriarcal.

Foto: Twitter @andiconde
Foto: Twitter @andiconde

Si las hubieran visto en la calle a ellas, saltando en rondas megáfono en mano. Focos a lo largo de toda Callao, de toda la Avenida de Mayo, que cantaban “poder, poder popular” como la invocación de lo que ya pertenece. Como un mantra que anticipa y sobrevuela. “Y ahora que estamos juntas”, cantan millón y medio de pibas en las calles. “Y ahora que si nos ven”, sin miedo, siendo protagonistas de una nueva forma de hacer política.

La revolución de las hijas, atinadamente, la nombró Luciana Peker. Esas jóvenes de 10 o 12 años que con absoluta convicción destruyen tabúes politizando cada rincón de su cuerpo, volcándose a la calle como una herramienta totalmente adquirida. Hacen que entre las pibas el ejercicio de la lucha nuestra de cada día sea una fiesta y hacen de cada fiesta también un espacio de lucha.

¿Cuál de todas ellas será mi presidenta? Leía en un poema que circuló por redes. Y recordaba sus caras encendidas el jueves sin poder evitar la sonrisa. Nuestra victoria es y siempre va a ser sus libertades y las nuestras, simbólicas, sociales, constitucionales y políticas.

"Este gobierno es incapaz de ampliar derechos, de aunque sea una sola vez encarnar la justicia y la igualdad"

El 8A se quebró la vieja política Argentina cuando la ciudadanía fue contundente y sin embargo el Senado de la Nación no estuvo a la altura de las circunstancias. Quedó al desnudo vociferando ignorancia en un show de la vergüenza televisada. El tren de la historia pasó una sola vez y sólo 31 de los 72 senadores pudieron subirse. Esta vez no fue suficiente.

La derrota ayer se la llevó la democracia, la ya tan degradada democracia que nos queda luego de la estafa electoral que resultó el macrismo, dejándonos de manifiesto una gran verdad sobre la mesa: este gobierno es incapaz de ampliar derechos. Este gobierno es incapaz de aunque sea una sola vez encarnar la justicia y la igualdad. Este gobierno corporiza la estafa representativa al promover una ley que no solo no están dispuestos a sostener sino que además cínicamente constituyen el bloque con más votos en su contra.

Foto: Twitter @andiconde
Foto: Twitter @andiconde

No, no nos confundamos. En el recinto no ganó la democracia, ganó el statu quo, que es muy diferente. Ganó el no cambiar nada. Ganó el atraso. El poder enquistado en defensores de la moral que se arrogan el derecho de legislar y decidir sobre nuestros cuerpos. Ganó la hipocresía en el recinto, y el miedo atropelló la tarea histórica de esos senadores que prefirieron condenarnos a la clandestinidad antes de ver tambalear sus privilegios.

Son ellos, siempre los mismos, los constructores del abismo que están profundizando entre lo que pasa en la sociedad, en las preocupaciones de la sociedad, y en las decisiones del gobierno. Y con esto quiero referirme especialmente a los dos senadores del PRO que representan a la Ciudad de Buenos Aires y que la traicionaron con su voto.

"La brisa de mar anticipa una marea feminista que viene para arrasar con toda injusticia patriarcal"

Lo bueno es saber que el pasado miércoles le pusimos por clamor popular fecha de caducidad. No sólo a la lista de nombres que no olvidaremos sino a una manera de construir nuestra política. Lo que sucedió el miércoles fue que la matria amaneció en la ruta movilizando desde sus entrañas lo único que quiere gestar: una transformación impostergable. Un sismo contundente. La historia se repite, dicen algunos, quizás entonces bueno sea saber que así como el subsuelo de la patria se sublevó una vez, la brisa de mar anticipa una marea feminista que viene para arrasar con toda injusticia patriarcal.

El 8A nos declaramos irreverentes para abortar y para vivir. El 8A fundamos nuestra propia ley: el amor en la calle. Porque desde el 8A, vos ya sabés que millones de mujeres en Argentina vamos a estar ahí para cuando nos necesites. Por eso es que va a ser ley.

* Andrea Conde es legisladora porteña (Unidad Ciudadana – Nuevo Encuentro) y Presidenta de la Comisión de Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud.

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