Este miércoles entraba al Senado el Tratado de Libre Comercio entre Argentina y Chile, aunque la deliberación se cayó por falta de quórum. El tratamiento iba a llevarse a cabo sobre tablas, sin debate en comisiones, en medio de una polémica de repudio por parte de varias organizaciones.
 
Entre ellas, la Asamblea Argentina mejor sin TLC, repudió enérgicamente el proyecto al expresar que "este atropello suma una nueva amenaza a nuestra vapuleada economía y a nuestros servicios públicos ya que abre las puertas para la intromisión de corporaciones en los aspectos más sensibles de nuestra sociedad y otorga nuevos poderes a los “inversionistas” que, como se ha demostradoampliamente, sólo buscan seguir incrementando de manera inmoral sus ganancias".
 

 
En ese sentido explicaron que "este tratado no fue puesto en el debate público y, al igual que el resto de los Tratados de Libre Comercio, fue negociado con absoluto secretismo".
 
"No es casual que en simultáneo al tratamiento en el Senado argentino, otros tratados de Chile con Uruguay y Brasil hayan sido aprobados en estos días, o estén siendo impulsados con tratamiento de urgencia, como en el caso de Brasil", afirmaron desde la organización.
 
"Las corporaciones van por todo, y en este caso Chile, campeón de los TLCs, es la punta de lanza para su desembarco en el neoliberalizado Mercosur", sentenciaron.
 
Desde la Asamblea Argentina Mejor sin TLC exigieron que "NO se apruebe este tratado bilateral que avanzan en la desregulación y liberalización de amplias actividades económicas que en las últimas décadas han estado en mano de los Estados, como los servicios públicos (provisión de servicios básicos, educación, salud, sistema de pensiones, correo, transporte en general, etc.), las telecomunicaciones y las compras públicas". 
 
"Rechazamos un Tratado que es presentado como inocuo y beneficioso para el "desarrollo" del país, cuando en realidad viene a reafirmar los privilegios de las empresas transnacionales en nuestro territorio, quitando cada vez más derechos del pueblo trabajador", puntualizaron. 

Sentenciaron que rechazan el tratado porque: 

 

- Avanza fuertemente sobre aspectos regulatorios en áreas económicas y sociales claves, y no avanza en temas propiamente comerciales.
- Los llamados temas “modernos” de este Tratado son cáscaras vacías, sin capacidad de ser operativos.
-El tema de Género y Comercio es tomado como sinónimo de “mujer emprendedora” y no revisa los impactos generales de la liberalización comercial sobre las mujeres.
-Los derechos de los inversionistas siguen primando por sobre los derechos humanos y medioambientales.
-Las disposiciones de Comercio Electrónico están armadas al gusto de las empresas.