El vice del bloque Vamos Juntos (coalición porteña) en la Legislatura, presentó un proyecto para que no se tapen los inodoros. Maximiliano Ferraro, representante de Elisa Carrió (Coalición Cívica), quien también pilotea el proyecto UniCABA contra lo que dicen sus aliados radicales que rechazan también el nuevo proyecto del jefe de Gobierno, Horacio Rodriguez Larreta, presentó un proyecto insólito.

Se trata de una iniciativa "para que no se tapen los inodoros"; y lo hizo en el marco de una Ciudad atestada de problemas graves y estructurales como Educación, Salud, Alumbrado Barrido y Limpieza, conflictos por despidos en el Estado, y demás conflictos. 

PROYECTO DE LEY


Obligatoriedad de inclusión de advertencia en el etiquetado de toallas húmedas, toallas sanitarias y pañales de un solo uso.

Artículo 1°.- Todo paquete que contenga toallas húmedas, toallas sanitarias o pañales de un solo uso que no estén fabricados íntegramente con material biodegradable, para ser comercializado en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires deberá contener la siguiente leyenda claramente visible y legible en el frente de la etiqueta:
"No biodegradable. No arrojar al inodoro."
Esta leyenda deberá estar acompañada de un ícono gráfico que represente esta prohibición de manera inequívoca. El conjunto del ícono y la leyenda no podrá representar menos del 10% de la superficie total del frente de la etiqueta.

Artículo 2°.- Los productos a los que refiere el artículo anterior no podrán contener en sus etiquetas mensajes o leyendas que induzcan al consumidor a creer que tienen cualidades similares al papel higiénico, en cuanto a su sustentabilidad y biodegradabilidad.

Artículo 3°.- Todo paquete que contenga toallas húmedas, toallas sanitarias o pañales de un solo uso fabricados íntegramente con material biodegradable de origen orgánico, para ser comercializado en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires deberá contener la siguiente leyenda claramente visible en el frente o dorso de la etiqueta:
"Biodegradable. Su desecho en el inodoro es desaconsejado debido a la posibilidad de atascos."

Artículo 4°.- La condición de biodegradabilidad de los productos mencionados en el artículo anterior deberá poder ser acreditada por los fabricantes mediante estudios realizados previamente a la comercialización sobre la degradación biológica del producto en su forma íntegra y no de las fibras que los componen por separado.

Artículo 5°.- Si los productos mencionados en los artículos 1 y 3 no incluyeran en sus etiquetas las leyendas o íconos previstos por la presente ley, el establecimiento que los comercialice deberá arbitrar los medios y recursos necesarios como para adherir una etiqueta que contenga la información según las disposiciones de los mencionados artículos.
Artículo 6º.- El Poder Ejecutivo designará la Autoridad de Aplicación de la presente Ley.
Artículo 7º.- La Autoridad de Aplicación desarrollará campañas de información, concientización y educación sobre las consecuencias del uso y desecho inadecuado de toallas húmedas, toallas sanitarias y pañales de un solo uso.

Artículo 8º.- Incorpórase el siguiente artículo al Capítulo III de la Ley N° 451:
"TOALLAS HÚMEDAS, TOALLAS SANITARIAS Y PAÑALES DE UN SOLO USO. El/la que no cumpliere con lo establecido por la legislación vigente en cuanto a la inclusión de advertencias en el etiquetado de toallas húmedas, toallas sanitarias y pañales de un solo uso, será sancionado/a con una multa de cuatrocientas (400) a veinte mil (20.000) unidades fijas y el decomiso de las mercaderías."

Articulo 9º.- Comuníquese, etc.

FUNDAMENTOS:

Existe una realidad que debemos abordar. Hoy en día las toallas húmedas, toallas sanitarias y pañales de un solo uso son frecuentemente arrojados al inodoro, a pesar de que no están diseñados para tener ese tipo de disposición final. Mientras que el papel higiénico se desintegra y en media hora disgrega sus fibras de celulosa en las redes de saneamiento, los mencionados productos llegan a las plantas depuradoras prácticamente intactos, produciendo importantes atascos, obstrucciones y daños de instalaciones en su camino. Estamos hablando de enormes cantidades de toallitas y similares que deben ser retiradas cada año, implicando costosas intervenciones que son trasladadas a la factura de agua. Este problema está presente en todo el mundo y su solución pasa principalmente por la educación. Sólo para mencionar un caso emblemático, podemos recordar aquel episodio en 2017 en el que un gigantesco tapón de 75 metros cúbicos de grasa, toallitas húmedas y pañales obstruyó uno de los principales colectores cloacales de la Ciudad de Londres.

Además de los atascos, no podemos dejar de mencionar que las fibras sintéticas que componen muchos de estos productos terminan contaminando las aguas, con el riesgo de terminar en los ecosistemas a modo de micropartículas plásticas que luego son ingeridas por la fauna fluvial y marina.

El presente proyecto pretende alertar a la población de este grave problema. Muchos de estos productos se presentan como sostenibles, "livianos", o saludables. Algunos de ellos podrían incluso llegar a ser biodegradables, pero esto no implica que se desintegren a una velocidad tal que evite la producción de atascos. Resulta entonces imperativo informar al consumidor acerca de la manera en que las toallitas húmedas o sanitarias y los pañales de un solo uso deben ser desechados.

Como antecedente, podemos mencionar la proposición no de ley 161/002671 presentada en España en 2017, que insta al gobierno español a desarrollar una campaña institucional destinada a alertar a los ciudadanos sobre las consecuencias del “uso inadecuado” de las "toallitas húmedas”, y a arbitrar que en el etiquetado de esos productos se advierta siempre “de forma destacada” que no deben ser arrojados al inodoro “por el peligro de atasco en cañerías y depuradoras” y que no se incluyan mensajes “que induzcan al consumidor a considerar estos productos como sostenibles, biodegradables o similares al papel higiénico”.

Nuestra Constitución Nacional consagra en su artículo 41° el derecho a un ambiente sano, equilibrado y apto para el desarrollo humano. Por su parte, la Constitución de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires establece en su artículo 26° el deber de preservar y defender el ambiente como patrimonio común en beneficio de las generaciones futuras y en su artículo 27° se reserva las competencias indelegables de planeamiento y gestión ambiental, promoviendo entre otras cuestiones "la regulación de la producción y el manejo de tecnologías, métodos, sustancias, residuos y desechos, que comporten riesgos".

Por todo lo expuesto y con la vista puesta en hacer efectivo el mandato constitucional que obliga al Estado de la Ciudad de Buenos Aires a garantizar la preservación del medio ambiente, es que solicito la aprobación del presente proyecto.