Foto Infonews
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A cumplirse 16 años del homicidio Ezequiel Demonty en manos de la Policía Federal, la Legislatura porteña recordó al chico asesinado el 14 de septiembre de 2002 en el Puente Alsina tras ser torturado y obligado a tirarse a las aguas del Riachuelo por un grupo de efectivos policiales.

El proyecto de Declaración aprobado hoy número 2698-D-2018 fue iniciativa de los diputados Lorena Pokoik, Javier Andrade y Paula Penacca de Unidad Ciudadana.

"En el año 2015 por iniciativa de los alumnos de la escuela a la que concurría Ezequiel, se concretó el cambio de nombre del ex puente José Felix Uriburu, popularmente conocido como puente Alsina, y pasó a denominarse puente Ezequiel Demonty en su homenaje", señalaron los legisladores.

Recordaron que Dolly Sigampa, la madre de Ezequiel, se convirtió en una referente de la lucha contra el gatillo fácil y la violencia institucional al comprometerse con las victimas de otros casos similares a los que la familia Demonty sufrió en carne propia, porque lamentablemente estos casos continúan ocurriendo.

Sostuvieron los diputados: "Es por eso que resulta de suma importancia, la postura que el Estado asume ante hechos de este tipo y es imperioso que se desaliente y condene enfáticamente a los responsables de todo tipo de abusos institucionales".
 

"Nadá o te pego un tiro en la cabeza"

Ezequiel vivía en el Bajo Flores y la noche del 14 de septiembre de 2002 salió con sus amigos y durante su salida un grupo de agentes de la Policía Federal los interceptaron y se los llevaron rumbo al Riachuelo, en donde fueron torturados y arrojados al agua y 7 días después el joven de 19 años fue encontrado flotando debajo del puente.

Por el hecho de violencia institucional fueron condenados los expolicías Gastón Javier Somohano, Alfredo Ricardo Fornasari y Gabriel Alejandro Barrionuevo a prisión perpetua por el delito de “torturas seguidas de muerte” y también Luis Emilio Funes y Luis Antonio Gutiérrez, otros dos miembros de las fuerzas de seguridad.

Los hombres de la Policía Federal llevaron a los tres jóvenes detenidos hasta la zona del puente de Nueva Pompeya, lluego de torturar a Ezequiel y a sus amigos, Julio Ismael Paz y Claudio Maciel, recibieron la orden del suboficial Samohano de que se tiren a la aguas del Riachuelo pero al no saber nadar, Ezequiel murió ahogado y su cuerpo fue hallado una semana más tarde.