Sociedad

El maquillaje de género del W20

La iniciativa es una decisión presidencial sponsoreada por Google, Johnson y Coca Cola. Poco tiene que ver con los últimos grandes eventos protagonizados por el movimiento de mujeres de Argentina y mucho con el marketing político.

Juliana Awada encabezó la apertura del W20 Argentina. (Foto: Twitter @W20_Argentina)
Juliana Awada encabezó la apertura del W20 Argentina. (Foto: Twitter @W20_Argentina)

Llega a nuestro país el W20, una decisión presidencial sponsoreada por Google, Johnson y Coca Cola. Veía por redes y en la página de la iniciativa esa estética limpia y minimalista, que poco tiene que ver con los últimos grandes eventos protagonizados por el movimiento de mujeres de Argentina como el 13J y el 8A y mucho con la necesidad de una vidriera internacional en donde mujeres estilizadas y bellas se reúnen a debatir en hoteles cuya noche vale lo que un sueldo de un mes una jubilada Argentina.

Quienes desde hace años pertenecemos al movimiento de mujeres argentino y estuvimos ahí para cada compañera a veces miramos con algo de recelo este rejunte de palabras bonitas, de fotos naif con consignas de “Inclusión digital” y “Desarrollo rural” que en la publicidad aparece junto a molinos eólicos.

Me pregunto: ¿Qué sabrán los y las representantes financieras del G20 de las peonas argentinas y sus esfuerzos? Sobre nuestra llanura, que no tiene molinos eólicos pero si injusticias clavadas como postes custodiando el no cumplimiento del estatuto del peón rural. El mismo que fue modificado en el 2011 por Cristina Fernández luego de 30 años de desidia en el que incluso incorpora la licencia por paternidad de 30 días y la creación de RENATEA.

“Inclusión Digital” proponen en lo que parece una política de avanzada. Entonces de nuevo me pregunto qué habrán sido los millones de netbooks entregadas a las niñas de todo el país para que accedan entre los derechos, materiales, al de la información y mejor educación y simbólico, el de saber que merecen lo mismo.

En paralelo al W20, se desarrolla un Foro Feminista contra el G20. (Foto: Twitter @futurockOk)
En paralelo al W20, se desarrolla un Foro Feminista contra el G20. (Foto: Twitter @futurockOk)

Las políticas de cartón proponen eslóganes amplios, inabarcables, poco específicos como “pobreza 0” en vez de una transformación efectiva de la realidad. Esa es la diferencia entre hablar de “inclusión financiera” proponiendo cursos para aprender a manejar tus finanzas o garantizar que todas las compañeras y sus familias a lo largo del territorio tengan sus ollas llenas.

En un marco en el que la realidad recrudece cada día las existencias de nuestras compañeras, las feministas entendemos como fundamental la denuncia de quienes simulan estar atentos a “las cuestiones de género”. Bien sabemos que en medio de tanta política internacional entreguista, volvieron las relaciones carnales con EE.UU. y el macho alfa, rubio bien macho y misógino, sale a jugar a su patio trasero con el perro argentino, o mejor dicho el gato. ¿En que afecta nuestra vida cotidiana esto?

Las relaciones carnales, los bailes entre Christine y Macri habilitan al poder financiero mundial a que tome las decisiones de gobierno que más favorezca al pago de una deuda que está planteada a 100 años, con el 87% de la producción total del país embargado y el país sumido en el 30% de pobreza.

Si uno de cada tres argentinxs son pobres, la correcta traducción con una mirada de género arroja que dos de cada tres mujeres lo son. El conjunto de opresiones políticas tiene su correlato material: una brecha salarial de aproximadamente el 30%, la dificultad en el acceso a mejores puestos de trabajo, la adjudicación per se de trabajos de cuidados no remunerados hacen que seamos mujeres y disidencias las más expuestas a la pobreza en una situación general de crisis economica.

Como si hiciera falta, igualmente, el ajuste de la mano del FMI es aún un poco más explícito en relación al lugar que nos tiene reservado en la distribución del presupuesto nacional. Para 2019 se propone una rebaja de 38% nominal para el Plan Nacional de Acción para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres que tendrá 20 millones de pesos menos. Pasa de 52 millones a 32 mientras muere una mujer cada 30 horas. Ni hablar del presupuesto general del INAM que enfrenta la inflación proyectada en 34,8 con tan solo un 10% de incremento. Ni hablar tampoco de su directora, la feminista menos pensada Fabiana Túñez que acepta sumisa este atropello cual devota del régimen. Bailar con Macri es un poco más chic que parar junto a los trabajadores para Fabiana.

Por suerte existen compañeras que se atreven a parar la pelota del marketing político y se preguntan ¿Qué llena una olla feminista? Y realizan una jornada de acción contra el W 20 que se propone dar desde el feminismo una respuesta política repleta de acciones artísticas y performáticas. Enfrentando esta farsa de inclusión con verdadera visibilidad de nuestra realidad como mujeres, lesbianas, bisexuales, no binarias, travestis y trans

Será por tener ese maridaje, admirado en el resto del mundo, que conjuga la procedencia popular y la rebeldía frente a un patriarcado que nos pisa la cabeza todos los días. Será porque nuestros procesos populares a lo largo de la historia dejaron la suficiente consciencia. Será por la herencia latinoamericana que nos late en cada heroína matria que nos hizo ser quien somos que hoy podemos decir que no estamos dispuestas a aceptar estos intentos de recolonización.

Nos veremos ahí, en las calles, en las jornadas contra el G20 y por supuesto nos encontraremos con compañeras de todo el país en el Encuentro Nacional de Mujeres para reconstruir cada trama que desarme el neoliberalismo.

*Andrea Conde es legisladora porteña (Unidad Ciudadana – Nuevo Encuentro) y Presidenta de la Comisión de Mujer, Infancia, Adolescencia y Juventud.

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