El juez federal Julián Ercolini elevó a juicio oral y público a la senadora Cristina Kirchner y a sus hijos Florencia y Máximo por supuesto lavado de dinero en la causa que se conoce como “Los Sauces”.

Cristina Kirchner
Cristina Kirchner



Se trata de la indaga sobre el presunto lavado mediante el alquiler de complejos habitacionales a Lázaro Báez y Cristóbal López.

La medida incluye a los hijos de Báez, al contador de los Kirchner, Víctor Manzanres, a Fabián De Sousa y a una sobrina de Cristina, Romina de los Ángeles Mercado, entre otros.

El magistrado indicó que la ex presidenta y sus hijos están acusados por asociación ilícita porque entre enero de 2009 y marzo de 2016 hubo "un esquema de reciclaje de fondos de origen ilícito a través de Los Sauces SA por medio del cual se logró legitimar una porción de dinero de procedencia ilegítima que era canalizado por empresas del grupo Báez y del grupo Indalo a través de la actividad inmobiliaria y hotelera desplegada por la mencionada sociedad comercial".

Según el fiscal Gerardo Pollicita "realizó distintos aportes irrevocables de bienes y dinero a la empresa y por medio de aquella adquirió una serie de propiedades, terrenos y hoteles en la provincia de Santa Cruz y en la ciudad de Buenos Aires; todo ello con la finalidad de contribuir en la formación del vehículo que permitió canalizar dinero ilegítimo en favor de su familia".

La causa inicialmente estuvo en manos del juez federal Claudio Bonadio quien luego de imponer los procesamientos de Cristina Kirchner y sus hijos, se declaró incompetente y giró el expediente a su par Ercolini por conexidad.

Es que Ercolini viene investigando la causa Hotesur donde se investigan maniobras similares pero en lo relativo al alquiler de habitaciones de los hoteles en manos de los Kirchner.