El exdiputado nacional y excandidato presidencial por la UCR, Ricardo Alfonsín, vertió duros conceptos sobre la realidad nacional y, en particular, sobre el rol que juega el centenario partido en la alianza oficialista Cambiemos.

Enojado con el lugar de "convidado de piedra", según sus palabras, que ocupa el radicalismo en el Gobierno, Alfonsín afirmó: "si esto sigue así yo me voy" de la Unión Cívica Radical, sobre la que consideró que nunca la vio "tan alejada de sus ideas".

"Todos en la UCR son conscientes de que han acompañado decisiones inspiradas en concepciones que nada tienen que ver con el partido", disparó en diálogo con estudiantes de periodismo de la Escuela de Comunicación de Perfil. Y agregó sobre esos dirigentes que "probablemente creyeron que era lo mejor para el país", aunque fue más allá: "También hay un grupo minoritario que lo hizo porque pensó que era lo mejor para su carrera política".

Sobre el lugar que ocupa el centenario partido en Cambiemos, fue lapidario: "Apocado, acrítico, haciendo seguidismo, como si fuera un convidado de piedra", dijo y adelantó la decisión que tomará si la situación continúa: "Si se convierte (la UCR) en una expresión política que defiende posiciones liberales o de centro derecha, perdería su escencia y yo tendría que dejar de ser radical porque si no sería un esquizofrénico".

En cuanto a la posición que tomaría hoy su padre, Raúl Alfonsín, Ricardo se mostró persuadido de que coincidiría con él en su análisis. "Haría lo que estoy haciendo yo, no por el partido sino por los argentinos".