Sus compañerxs del Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación (MAL) se extrañaron que Amancay Diana Sacayán no estuviera en el XXX Encuentro Nacional de Mujeres de 2015. Casi un mes atrás se había logrado algo inédito en el mundo: la Ley de Cupo Laboral Travesti Trans en la provincia de Buenos Aires. Sin dudas, iba a ser uno de los temas principales que discutiría en Mar del Plata. Habría festejos entre las y los activistas que durante años reclamaron por este derecho. Pero la conmoción llegó sin piedad. En la madrugada del 11 de octubre de ese año fue víctima de travesticidio. Un crimen que aún sigue doliendo, tres años después. 

Aquella ley por la que tanto peleó Diana, busca crear opciones laborales que hoy no existen para una población discriminada que, mayoritariamente, debe optar por la prostitución. Ella conocía muy bien lo que significaba. Durante doce años tuvo que hacerlo para sobrevivir. Sufrió discriminación, violencia policial y el desgaste de su cuerpo. Allí conoció el mundo que viven más del 70 % de las mujeres trans en nuestro país, según el libro “La revolución de las mariposas” (2016). Esto implica, además, la imposibilidad de acceder a la salud y a la educación. Estamos hablando de una población en la que apenas el 9 % tiene un empleo formal. El resto, un 15 %, tiene trabajo, pero informal y precario. No es casual que la esperanza de vida de esta población ronde los 35 años.

Diana también sintió en carne propia la mejora de su calidad de vida cuando comenzó a trabajar en relación de dependencia. En un artículo de 2012 contó esta transformación: “En mis treinta y pico he vivido unos 70 años. Estuve detenida dos veces. He perdido tres casas, tuve que volver a la casa de mi vieja cuando recién salía de la cárcel, empezar de cero muchas veces. (…) Ahora me veo con un trabajo estable, planeando el futuro, pensando en ocupar lugares estratégicos. Puedo proyectarme de acá a un par de años y eso parece poco, pero es algo que hace diez años no podía hacer”.

Entre sus logros, se encuentra haber sido ese año la primera persona trans en ser candidata a defensora del Pueblo de La Matanza.

Por eso Diana estaba tan contenta aquel 17 de septiembre de 2015. Luego de la sanción de la ley que establecía que el estado bonaerense debía garantizar que al menos el 1 % de su personal sea ocupado por personas travestis trans. "Es una gran noticia para la comunidad LGBT porque nos permite iniciar el camino para poder pensar a la comunidad trans en un lugar igualitario en el ámbito laboral", declaró ante la prensa.

Hacia la ley nacional Diana Sacayán

El 16 de agosto de este año fue presentado el proyecto de Ley Nacional “Diana Sacayán” de Cupo Laboral Travesti Trans, impulsado por un frente nacional integrado por doce organizaciones por los derechos LBGTIQ+. Similar a la sancionada hace tres años en la provincia de Buenos Aires, establece que el Sector Público Nacional debe ocupar al menos un 1% de su personal a personas travestis, transexuales y transgéneros.

Entre sus fundamentos, se resalta la lucha de Diana Sacayán para lograr este derecho. Allí se la reconoce como su mentora e impulsora y sostiene que hacer justicia por ella es, también, aprobar e implementar esta norma.

La base social que la impulsa es amplia y vigorosa. El Frente Nacional por la Ley Diana Sacayán está integrado por el Movimiento Antidiscriminatorio de Liberación, Conurbanxs por la Diversidad, 100% Diversidad y Derechos, Mujeres Trans Argentina, Comunidad Homosexual Argentina, Infancias Libres, Furia Trava Feminista, Bachillerato Popular Trans Mocha Celis, Corriente Nacional Lohana Berkins, Movimiento Popular Travesti, Asociación por un Mundo Igualitario y La Cámpora Diversia.

El proyecto fue presentado con treinta y ocho firmas de diversos bloques que muestra una pluralidad que podría augurar un horizonte esperanzador para la sanción de la ley. Sin embargo, el hecho de que la gobernadora María Eugenia Vidal no haya reglamentado la ley que se votó en la provincia de Buenos Aires siembra algunas dudas.

Hasta ahora no ha habido de parte de Cambiemos un apoyo masivo. La única diputada de ese espacio que firmó el proyecto de ley fue la radical por Córdoba, Olga Rista, en tanto que el diputado nacional del PRO por la Ciudad de Buenos Aires, Marcelo Wechsler, presentó su propio proyecto. De todas maneras, ambxs representan un sector del partido gobernante que apoya este tipo de iniciativas y podría sumar los votos suficientes para la alcanzar la mayoría necesaria.

En diálogo con Infonews, Alba Rueda, integrante de Mujeres Trans Argentina, se mostró optimista. “Vamos a dialogar y a construir el dictamen definitivo que es el que esperamos que se vote en la Cámara de Diputados. Desde el lugar en el que yo estoy viendo, en este proyecto (Diana Sacayán) sí se rescata nuestra historia y nuestra labor militante. Ahora falta la labor legislativa. Por eso está bien que cada diputado presente su proyecto”, explicó

Este optimismo es compartido por la diputada Mónica Macha (FPV-PJ), quien presentó el proyecto en el Congreso Nacional. Consultada por este medio, consideró que "es de esa línea de proyectos que son transversales porque tienen que ver con la discusión sobre las identidades de género. Entonces entraría dentro de lo que se podría pensar como esa línea de proyectos feministas, que podemos tener algún tipo de conversación y de vínculo con diputados y diputadas del oficialismo y así lograr mayor acompañamiento".

En principio, no debería haber problemas para que avance el proyecto. En definitiva, se trata de garantizar el derecho al trabajo digno para una población que históricamente ha sido discriminada y excluida en nuestro país.