"Reivindico a (el exfuncionario Mario) Quintana. Reclamo la presencia de Quintana en el Gobierno. Se fueron los mejores y quedaron los peores... no lo iba a decir pero lo dije", disparó Elisa Carrió en cuanto comenzó el programa de Mirtha Legrand en la pantalla de El Trece.

Estrella excluyente de la mesa, la megalómana diputada nacional confirnó sin decirlo la frialdad de su relación con Mauricio Macri. "Perdí la confianza en el Presidente en la lucha contra la corrupción", dijo, aunque en su habitual discursividad esquizofrénica agregó que quiere "más de lo que debería" al jefe del Estado. "¡Es el hijo de Franco!", apuntó.

"A mi la política no me va a cambiar, pero no se preocupen que no voy a romper Cambiemos", dijo también y reafirmó que presentará el proyecto de juicio político contra el ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, sobre quien deslizó su influencia en la "impunidad" a Carlos Menem y el encubrimiento en el atentado a la AMIA.

En ese punto, afirmó que Macri es cómplice de Garavano, quien "no existe" porque "a la Justicia la maneja (Daniel) Angelici".

"No se puede estar bien conmigo y con Angelici, con la mafia del fútbol", le advirtió al presidente de la nación. 

En otro momento de explicitación de su ego, se autocalificó "la política más creíble del país" y consideró que "la gente" la eligió fiscal de la república.