Hace un año, tras 77 días de búsqueda, el cuerpo sin vida del joven Santiago Maldonado aparecía en el río Chubut en tierras de la comunidad mapuche Pu Lof en Resistencia de Cushamen, a pocos kilómetros de la ciudad cubutense de Esquel. Santiago había llegado hasta ahí tiempo atrás para acompañar la lucha territorial del pueblo originario. El 1 de agosto de 2017, desapareció en medio de una represión brutal de Gendarmería Nacional

Pese a que los medios hegemónicos de comunicación intentaron instalar que se encontraba en ciudades "donde todos se parecían" a él o de mochilero en Chile y junto al Gobierno nacional atacaban al círculo íntimo de la víctima y protegían a los miembros de la fuerza represiva, la familia Maldonado, los organismos de Derechos Humanos y millones de argentinas y argentinos salieron a la calle y marcharon en multitud reclamando al Estado nacional su aparición con vida

Pero el 17 de octubre, en uno de los tantos rastrillajes que se realizaron en las tierras donde había sido visto por última vez, se halló su cuerpo sin vida flotando en las aguas del río Chubut. De ese operativo judicial participaron uno de los hermanos de Santiago, Sergio, con su compañera, Andrea Antico, y la abogada querellante, Verónica Heredia. 

En el Facebook  "Justicia por Santiago Maldonado" - el canal oficial de comunicación que la familia del joven debió abrir en medio del dolor para recibir cariño y desmentir operaciones mediáticas y gubernamentales-, publicaron esta madrugada un texto escrito por Andrea que narra en primera persona acciones, pensamientos y sentimientos que se sucedieron en esa jornada que puso fin a una parte de la "terrible historia de Santiago" y abrió otra: la lucha por Justicia y Verdad. 

Andrea, Stella y Sergio. (Foto: @amoreyra)
Andrea, Stella y Sergio. (Foto: @amoreyra)

A un año, la herida sigue abierta. La Justicia no esclareció las circunstancias en que el joven murió, ni cuándo, y tampoco responsabilizó a ningún funcionario, ni a miembros de Gendarmería Nacional por desplegar un operativo ilegal en la Pu Lof en el que al día de hoy no se sabe si Santiago cayó al río o lo hicieron desaparecer. A un año, las preguntas se multiplican y un velo parece cubrir la causa. "Sabemos que la verdad saldrá a la luz, y seguiremos luchando por eso", advirtió Andrea. A continuación, el texto completo. 

Foto: Andrea Antico - Facebook Justicia por Santiago Maldonado
Foto: Andrea Antico - Facebook Justicia por Santiago Maldonado

Martes, 17 de Octubre de 2017

Nos levantamos temprano ese día, era un día más de esos 77 días que veníamos atravesando con un sentimiento de desesperanza cada vez más fuerte.

Mientras desayunábamos con Verónica, hablábamos que seguramente este rastrillaje iba a ser igual que los otros.

El juez nos había avisado la semana anterior que se llevaría a cabo, pidiéndonos que no lo comentáramos con nadie, quería que fuera lo más secreto posible para que no se filtrara a la prensa y, según él, se pudiera hacer con total tranquilidad.

Subimos a la camioneta rumbo a la comunidad y recorrimos los mismos kilómetros que ya habíamos recorrido tantas veces desde el 3 de agosto, siempre con la misma pregunta.

¿DÓNDE ESTÁ SANTIAGO?

Era un día soleado, frio y un poco ventoso. Llegamos alrededor de las 8.30. Nos abre la tranquera un chico de la comunidad, nos dice que ya están todos y tenemos que ir para el río. Decidimos ir caminando los tres Juntos como siempre… los tres juntos.

Empezamos a caminar por el camino paralelo a la ruta y después hacia el río. En el camino pasamos por dos casas, luego empezamos a escuchar voces: el juez y los equipos de rastrillaje ya están en el río. Sergio decide ir en uno de los gomones. Junto con él van tres buzos y un integrante de la comunidad mapuche.

Comienza el rastrillaje, solo se escuchan ruido de ramas quebrándose, órdenes e indicaciones del juez y sus secretarios, voces… voces que nunca hubiera querido escuchar.

Me quiero ir…
Cuándo se va a terminar todo esto…
Pienso en Sergio…

Verónica y yo decidimos ir por la orilla detrás de algunos buzos. Empezamos a caminar, el día esta hermoso pero hace frio, vamos bordeando el rio, tengo mucho cuidado con las ramas, es imposible no engancharse la campera.

Por momentos caminamos juntos con los buzos, ellos en el agua y nosotras en la orilla.

Pasamos dos casas destruidas y también una huerta. Seguramente las destruyeron en los otros rastrillajes sólo por hacer daño, porque SANTIAGO no apareció después de todos los rastrillajes anteriores.

Nos separamos de los buzos y seguimos caminando por la orilla pero que hay mucha rosa mosqueta y ramas caídas, entonces decidimos ir por arriba. Seguimos caminado y vemos a Sergio arriba del gomón que pasa por la orilla. Nosotras seguimos caminando y volvemos a la orilla llegando hasta un lugar donde suelen tener a los caballos.

Ya está, acá no hay nada otra vez. Decidimos volver, nos quedamos sentadas arriba unos minutos, veo a Sergio que se baja del gomón en la orilla y viene caminando hacia donde estamos nosotras.

Decidimos entre los tres irnos, no vale la pena quedarnos. Santiago no está acá. Nos vamos al auto. Son las 12: 45 hs, más o menos, cuando ya nos preparábamos para irnos, aparece el juez y uno de sus secretarios en la tranquera. “Queríamos decirles que se ha encontrado un cuerpo, les pedimos por favor si nos pueden acompañar”.

Estamos en shock, no entendemos nada, caminamos los tres hacia el río, en silencio, nos indican donde está el cuerpo, nos quedamos los tres Juntos como siempre… 
Es tristeza, es alivio, es bronca, es angustia es dolor mucho dolor. Es todo esto y mucho más.

¿¿¿¿¿¿SERA SANTIAGO??????

Nos quedamos Sergio y yo, solos frente al cuerpo, él está como ido. Le pregunto qué le pasa y me contesta: -me gustaría correr y darlo vuelta para saber si es SANTIAGO y abrazarlo. Pero sé que no puedo, que hay que esperar, no lo puede tocar nadie. Tengo que avisarle a mi Mama, a la familia, no quiero que se enteren por otro lado-.

Nos quedamos con Verónica sentados a la orilla del río. Junto a nosotros están integrantes de la APDH y también Fernando Huala. Le pedimos al juez que nadie toque el cuerpo y él decide poner una cinta para que nadie pueda pasar. Nos informa que esta la policía federal, que van empezar un peritaje y que van a sacar el cuerpo. Le decimos al Juez que no, que queremos que nuestro perito se encargue del cuerpo, todavía no sabemos si es SANTIAGO.

El perito está en Bs As, llegara a la Pu lof alrededor de las 20:30. Son horas interminables.

En el transcurso de esas horas Sergio recorre varios kilómetros para llamar a Stella y avisarle del hallazgo de un cuerpo, son horas de espera y de mucha angustia. Horas en donde se nos presenta un médico que nos dice que esta para ayudarnos, que si necesitamos algo lo llamemos por cualquier inconveniente y nos palmea la espalda. Ese mismo médico es el que después viraliza fotos que tomó en la morgue del cuerpo, que días después se confirmará que es de SANTIAGO.

Empieza a oscurecer, Fernando hace una fogata y hace frío, mucho frío. El tiempo no pasa más.

Alrededor de las 20:30 llega el perito.

Llevamos con Sergio más de 8 horas mirando ese cuerpo.
El cuerpo es sacado del río, entre el sonido de ramas rotas que se parecen más a tiros al aire. Otra vez silencio, voces, órdenes e indicaciones, Pero también hay llanto, gritos, impotencia y bronca mucha bronca.

El cuerpo hallado es cargado a la ambulancia. Salimos a la ruta, detrás de nosotros, sale la ambulancia. Vamos rumbo a la morgue judicial de Esquel.

En el auto vamos los tres Juntos como siempre… 
Al día siguiente comenzará otra parte de la terrible historia de SANTIAGO.

Hoy al cumplirse un año de la aparición del cuerpo sin vida de Santiago, seguimos pidiendo Verdad y Justicia.

Justicia, ya que la causa no ha avanzado y no hay ningún imputado.

Verdad, porque para muchísimos argentinas y argentinos es necesario saber qué pasó con Santiago Maldonado.

Porque la autopsia no determina cuándo murió Santiago, ni cómo murió, ni cuantos días estuvo su cuerpo en el río Chubut.

Porque las pericias, rastrillajes e investigación están vinculadas a fuerzas de seguridad que dependen del ministerio de Patricia Bullrich.

Porque parte de los medios de comunicación y el mismo Estado atacaron a esta familia sin reparo, con mentiras y operaciones más allá de todos los límites éticos.

Porque a pesar de todo esto y gracias al apoyo de millones de personas, sabemos que la verdad saldrá a la luz, y seguiremos luchando por eso.

Santiago Maldonado Presente!
Hoy y siempre!