Con un cartel que rezaba "Soy yo y es ahora", María Eugenia Vidal fue la estrella excluyente del enflaquecido coloquio de Idea en su jornada de este miércoles. La gobernadora bonaerense, recibida con cálidos aplausos y un conductor del evento que desplegó sus mejores sonrisas, se dedicó a lanzar frases de campaña con el ojo puesto en 2019, año en que podría probar con la reelección y quizá hasta ser la candidata por descarte para suceder a Mauricio Macri.

"No podemos pedirles a todos los argentinos que hagan un esfuerzo si nosotros no lo hacemos primero", disparó Vidal en un mensaje sin destinatario, ya que el pretendido ajuste que estaría haciendo el Estado bonarense es sobre la base de recortes sociales, productivos, así como en salud y educación.

Al mismo tiempo, la mandataria provincial se refirió a "los políticos" en tercera persona del plural, como si su lugar en la vida pública de la Argentina fue la de una outsider del mundo que la encumbró.

"La manera de superar las diferencias es dejar de discutir partidos políticos e ideologías y pasar a discutir valores", dijo también, apelando al latiguillo que después de los años 90 se había dejado de usar. Cambiemos reinstaló la idea de que ideología y partidos son sinónimos del atraso y la pelea. Cambiemos apela a la utopía máxima de la derecha, que se deje de discutir sobre ideología porque la única ideología sería la de ellos.

Al mismo tiempo, expresó frases contradictorias en relación a la situación económica del país. Así como aseveró que Cambiemos está "trabajando para que nunca más tengamos que vivir estas dificultades", se preguntó "¿qué hay que hacer para obtener resultados distintos?". Distintos, según su óptica, a los que se aplicaron antes de diciembre de 2015, claro.

"No se puede gastar más de lo que entra", reiteró el caballito de batalla oficial para sostener el ajuste feroz que viene acrecentando la pobreza de forma escalonada en los últimos años.

"No quiero una Argentina cerrada, donde los únicos amigos sean Venezuela o Irán, que necesita siempre un enemigo para justificarse, que me digan que la pobreza es menos que en Alemania, que la inseguridad es una sensación", disparó también como lo hacía durante la campaña de 2015, hace ya casi cuatro años, como si referirse al gobierno anterior fuera la única forma que encuentra el oficialismo para evitar hablar del presente.

Además, señaló que su gobierno sacó "la plata de la política para ponerla en la gente (sic)", justo el mismo día en que la Justicia obligó a su Gobierno a dejar de lado la canallesca suspensión de las vacunas contra la meningitis para menores de 11 años.

Este viernes, el protagonista central de la última jornada de IDEA será el presidente Mauricio Macri.