A tres semanas del inicio del programa del FMI, Sandleris presentará su primer balance
A tres semanas del inicio del programa del FMI, Sandleris presentará su primer balance

Cuando pasaron ya tres semanas de la implementación del nuevo plan del FMI para controlar el dólar y la inflación, el presidente del Banco Central, Guido Sandleris, compartirá con la prensa sus impresiones acerca de la marcha del mismo.

El funcionario también dará a conocer los pronósticos de la entidad sobre la evolución de las principales variables de la economía, y se espera que defienda la política de tasas altas con la cual logró al menos una pausa en el proceso devaluatorio.

Esta presentación tendrá lugar en el marco de la conferencia de prensa donde Sandleris difundirá el Informe de Política Monetaria (IPOM) de octubre. Este tipo de encuentros se llevaban a cabo regularmente durante la gestión de Fedrico Sturzenegger al frente de la entidad monetaria, pero luego habían sido suspendidos por Luis Caputo durante su breve mandato.

En ese contexto, Sandleris responderá este lunes por la tarde las preguntas de medios y periodistas en el salón Bosch del edificio de Reconquista 266, sede del BCRA.

La percepción del BCRA sobre la evolución del dólar, el nivel de tasas de interés, la actividad económica y las estimaciones sobre la dinámica inflacionaria para los próximos meses serán algunos de los temas sobre los cuales expondrá.

De este modo, aerá el primer informe de política monetaria que se conocerá tras la implementación por parte del Central del programa de control de agregados monetarios y el esquema de bandas de flotación para el tipo de cambio acordados con el FMI.

Si bien la mayoría de los economistas ve con preocupación la "bomba" de las Leliq, que viene pagando tasas por encima del 70% anual, lo cierto es que al menos por unas semanas se ha logrado controlar la cotización del dólar.

No sucede lo mismo con la inflación, que marcó un nuevo récord en septiembre y se encamina a completar el índice más abultado desde el año 1991, cuando Argentina vivió su último proceso hiperinflacionario.