Pasaron solo cinco días desde el Día de la Lealtad y la foto que el PJ no kirchnerista se sacó en el multimillonario acto realizado en Tucumán, donde la plana mayor del massismo y el "peronismo moderado" hizo una demostración de fuerza ante miles de personas. Sin embargo, una ausencia se hizo sentir: la de Felipe Solá.

Los movimientos y declaraciones que Solá vino llevando adelante en los últimos tiempos hacían prever que algo de lo que se anunció este lunes podía pasar. Sin embargo, la ruptura del bonaerense con el Frente Renovador de Sergio Massa no fue en soledad: Facundo Moyano y otros tres diputados más lo acompañan en la formación de un nuevo bloque legislativo.

Solá, Moyano, Daniel Arroyo, Jorge Taboada y Fernando Asencio dejaron la bancada del FR y armaron una que además trabajar´ a en interbloque con fuerzas como el Movimiento Evita (con cuatro legisladores) y la diputada Victoria Donda. En total ser

Los nueve diputados nacionales presentaron este lunes el nuevo espacio, bautizado Red por Argentina. Lo hicieron en una conferencia de prensa en el Congreso. donde Felipe Solá, que presidirá el interbloque, disparó: "Aquel que trabaje para separar a la oposición está trabajando para cuatro años más del Gobierno. Esos cuatro años serían letales para el país".

"Aquel que trabaje para separar a la oposición está trabajando para cuatro años más del Gobierno. Esos cuatro años serían letales para el país".

Según el ahora exsocio del dirigente de Tigre, este bloque busca lograr una "unidad peronista-progresista que no sea excluyente". Además, no dudó en caracterizar al flamante bloque como "un paraguas dentro del PJ".

La movida encabezada por Solá (que sigue sonando como precandidato presidencial de unidad en una parte del peronismo) confluye en la idea de que no hay límites de nombres en la oposición para ganarle a Cambiemos en las presidenciales de 2019, incluso Cristina Kirchner, que hoy acapara más del 30 por ciento de las voluntades en todas las encuestas. El bonaerense es precisamente uno de los dirigentes del PJ que vino manteniendo contactos regulares con la expresidenta, incluso más de los que tuvo en todo el año con Massa. Lo mismo sucede con la familia Moyano, que dejó atrás las furiosas rivalidades que mantuvo con Cristina en los últimos años de su gobierno.

La ruptura del massismo es, además de un golpe para Massa, un sacudón fuerte para Graciela Camaño, quien parecía haber salido fortalecida del acto en Tucumán, donde fue una de las únicas tres personas que se dirigieron a la multitud. Ella, como presidenta del bloque en Diputados, acaba de sufrir una sangría de nada menos que cinco integrantes.

Habrá que ver cómo asimila el golpe el hoy menos opositor de los espacios políticos opositores al gobierno nacional.